Más de 150.000 metros cuadrados para construir colegios en Bogotá

La Secretaría de Educación del Distrito destinará 150.930 metros cuadrados y 1.659 predios potenciales, para que a partir del año 2016 se inicie la construcción de nuevos colegios en la ciudad.


A menos de un mes de terminar la Administración de la Bogotá Humana, la Secretaría de Educación presentó el informe ‘Bogotá construye su futuro: hábitat escolar para el siglo XXI’, que contó con una inversión de 250 millones de pesos. La cifra más reveladora señala que esta entidad le dejará al alcalde electo, Enrique Peñalosa, 150.930 metros cuadrados adquiridos y 1.659 predios potenciales para infraestructura escolar en las zonas de la ciudad que lo requieren, todo esto acompañado de un estudio que muestra qué se hizo y en dónde se necesita intervención, es decir, planeación estratégica. También se dejan 23 proyectos adjudicados y 44 consultorías para diseño y obras de colegios.

Pero la labor no fue fácil. Cuando el Secretario de Educación, Óscar Sánchez asumió su cargo, y la difícil tarea de cumplir con lo prometido por el Alcalde Gustavo Petro en campaña, se encontró con enormes piedras en el camino, entre estas la ausencia de terrenos disponibles para la construcción de infraestructura escolar y al menos 39 instituciones sin terminar que fueron abandonadas por los contratistas que no cumplieron en administraciones pasadas. Ni hablar de los colegios que se estaban cayendo a pedazos.

Ante ese panorama, ¿cómo cumplir con la meta de que más niños se beneficiaran con una jornada completa de ocho horas?

Solucionar los problemas de los colegios era sufrir un tedioso proceso legal en el que demandantes y demandados ejercieron toda suerte de argucias jurídicas para demostrar responsabilidades. En ese lapso se perdieron licencias, cambiaron normas como las de sismorresistencia, aparecieron nuevos propietarios de los terrenos y, en ese plan, retomar las obras fue casi una misión imposible. A todo esto se le sumaba la reglamentación de usos del suelo, determinada por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la asignación de áreas en los proyectos de urbanización, las condiciones económicas, jurídicas y de titulación para la negociación de predios, las afectaciones por planes viales, zonas de reserva ambiental, áreas no aptas para construcción, entre otras.

Por eso, el estudio no solo se centró en las unidades de planeamiento zonal (UPZ) sino que trasciende a los niveles de barrio y manzana, hasta llegar al detalle del predio. Así se logró precisión para conocer temas de uso, demanda, estado y requerimientos de la infraestructura escolar. “Esto le sirve a la educación. Hay sectores críticos porque el 60 por ciento de la ciudad se desarrolló de manera ilegal, lo que justifica la falta de colegios en muchos barrios”, dijo el arquitecto Camilo Santamaría.

Esto permitió develar cuántos niños hay inmersos en la problemática de demanda de cupos, dónde están, por qué el problema mayor es la gestión de suelo y qué hay que hacer en el futuro. Son seis las zonas de Bogotá que necesitarán ser priorizadas e intervenidas: Usme, Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy, Engativá y Suba. Es decir, unos 523 barrios que albergan 32.727 niños, que se beneficiarán con la implantación de la nueva infraestructura escolar a corto plazo. “Para cumplir los requerimientos en preescolar, primaria, media y secundaria, dependiendo de la demanda, son necesarios 200 colegios”, dijo la subsecretaria de Acceso y Permanencia, Adriana González.

En el informe se precisa que los planes de infraestructura deben estar amarrados no solo a la necesidad actual sino a sectores donde la oferta de vivienda en planes parciales, desarrollos legalizados y proyectos de renovación urbana estén presentes. “La idea es que los niños tengan colegios cerca del lugar donde viven”, dijo González.

Todo esto permitió la identificación de 1.659 predios potenciales para adquisición por compra, para la implantación de una nueva infraestructura escolar en las zonas que más requiere Bogotá.

Entre las opciones mencionadas están: los proyectos de renovación urbana en la periferia que darán lugar a muchos lotes, hacer vías subterráneas para aprovechar el espacio público, utilizar más terrenos en las zonas norte y sur de la ciudad para suplir la demanda, hacer una alianza entre Bogotá y Soacha, donde la primera aportaría el desarrollo de la infraestructura y la segunda, el suelo; repotenciar los colegios, aumentando las aulas y aprovechando los lotes contiguos para su ampliación; intercambiar, hacer canjes con otras dependencias o comprar predios.

“Gracias a la Administración actual no hay restricciones para construir colegios; es importante que la nueva administración mantenga esta norma en el POT”, concluyó Santamaría.

Tomado de: Distrito deja tierras para construcción de colegios

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