Más peces para el Magdalena: la apuesta que busca apoyar a cientos de familias pescadoras de Cundinamarca

La jornada busca recuperar las poblaciones de especies nativas del río Magdalena y beneficiar a cerca de 450 pescadores artesanales de la región.

El río Magdalena recibió una nueva siembra de peces nativos en Puerto Salgar. Con esta liberación Cundinamarca superó los 870.000 peces sembrados durante 2026, y sigue recuperarando las especies del río y respaldando el trabajo de cientos de pescadores artesanales.

El bocachico y el pataló volvieron a las aguas del río Magdalena durante una jornada realizada en Puerto Salgar, donde fueron liberados 178.905 alevinos. La actividad se llevó a cabo en el marco del Día del Pescador Artesanal y reunió acciones de conservación ambiental con apoyo a las comunidades que dependen de la pesca.

Con esta nueva siembra, Cundinamarca alcanzó los 871.739 peces liberados en lo corrido de 2026. La estrategia busca fortalecer las poblaciones de especies nativas y aportar a la recuperación de los ecosistemas acuáticos, que cumplen un papel importante en el equilibrio ambiental del río.

La jornada beneficia directamente a cerca de 450 pescadores artesanales de la región. Para muchas familias ribereñas, la pesca representa una fuente de ingresos y también una tradición que ha pasado de generación en generación, por lo que la recuperación de las especies puede tener un impacto directo en su actividad.

Una apuesta por recuperar el Magdalena y la pesca artesanal

De los peces liberados en Puerto Salgar, 172.700 corresponden a bocachico y 6.205 a pataló. Estas especies hacen parte de la biodiversidad del río Magdalena y son importantes para las comunidades que desarrollan actividades de pesca en sus alrededores.

La jornada fue liderada por la Secretaría del Agrocampesinado de Cundinamarca, en articulación con la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP). La inversión destinada a esta nueva siembra superó los $39 millones.

Durante 2026, el departamento ha liberado más de 865.000 alevinos de bocachico y cerca de 6.200 de pataló. Además, se destinaron recursos para apoyar la reproducción de tilapia mediante la entrega de alimento concentrado.

Más allá de la cifra, la siembra busca que el río recupere parte de sus especies y que quienes viven de la pesca puedan mantener una actividad que sigue siendo fundamental para la economía y la seguridad alimentaria de las comunidades ribereñas.

Foto: Gobernación de Cundinamarca

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