Menos inundaciones en Soacha y Bogotá: recuperan 116 hectáreas del río Bogotá

El proyecto incluye restauración ecológica, siembra de árboles y recuperación de cuerpos de agua para enfrentar los efectos del cambio climático.

La recuperación ambiental del río Bogotá sigue avanzando. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) finalizó la intervención de 116 hectáreas en zonas estratégicas de Soacha, Bosa y Engativá, con el objetivo de reducir inundaciones, restaurar ecosistemas y fortalecer la capacidad ambiental de la cuenca media frente al cambio climático.

Los trabajos fueron ejecutados en puntos conocidos como Filtro de Humedales, Ogamora, Vuelta Grande y Canoas–Indumil, donde la CAR adelantó procesos de recuperación de cuerpos de agua, limpieza de áreas inundables y restauración ecológica para devolverle al río parte de su capacidad natural de regulación.

Según explicó la entidad ambiental, estas zonas funcionan como espacios estratégicos para contener crecientes y reducir el impacto de fuertes lluvias, especialmente en sectores urbanos y comunidades cercanas al afluente.

Recuperación ambiental y regreso de fauna

Además de disminuir el riesgo de inundaciones, el proyecto también dejó resultados ambientales importantes. Tras las intervenciones, se reportó la presencia de cerca de 100 especies de fauna y alrededor de 30 especies de aves migratorias que ahora utilizan nuevamente estos espacios como corredores ecológicos y zonas de descanso.

La recuperación incluyó:

  • Siembra de más de 70.000 árboles nativos
  • Recuperación de otros 16.000 árboles y especies vegetales
  • Limpieza de espejos de agua
  • Restauración de zonas degradadas
  • Fortalecimiento de corredores ambientales

De acuerdo con la CAR, estas acciones permitirán que, en los próximos años, las áreas intervenidas ayuden a capturar cerca de 3.000 toneladas de dióxido de carbono anualmente, aportando a la reducción de los efectos del cambio climático.

Espacios para la comunidad

Las autoridades señalaron que las áreas multifuncionales no solo fueron pensadas para el control de inundaciones, sino también para mejorar el entorno de las comunidades vecinas.

Ahora, estos espacios podrán ser utilizados para actividades de recreación pasiva, educación ambiental y recuperación paisajística, convirtiéndose en zonas verdes que buscan mejorar la relación de los ciudadanos con el río Bogotá.

Desde la CAR indicaron que este tipo de proyectos hacen parte de una estrategia para avanzar en la recuperación progresiva del río y fortalecer la capacidad de adaptación del territorio frente a fenómenos climáticos extremos.

Foto: CAR

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