En estos cuatro fenómenos se puede resumir la gran problemática de inseguridad que afrontan los habitantes de todas las comunas y barrios del municipio de Soacha, luego de la reunión realizada ayer entre las diferentes autoridades y la comunidad, en donde se escucharon testimonios relacionados con la grave situación de tipo social que enfrenta la ciudad.


Barrio-Nuevo-Colón-Soacha

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Luego de los consejos se seguridad realizados todos los lunes, en donde participan las distintas entidades relacionadas con el tema, incluyendo al alcalde, al secretario de gobierno y al comandante de policía, se acordó hacer esta reunión para escuchar a la comunidad sobre la problemática de inseguridad que los habitantes tienen que enfrentar en cada uno de sus barrios.

Uno a uno los líderes y miembros de las comunidades se atrevieron a denunciar problemáticas de todo tipo frente al comandante de policía, al alcalde, el personero y el jefe de la Sijin, para que éstos tomaran atenta nota y se comience a planear una estrategia que permita contrarrestar a la delincuencia.

Testimonios aterradores relacionados con el actuar de los delincuentes se escucharon en la tarde del sábado en el teatro Sua: Presencia de ollas de expendio de drogas; delincuencia, venta y consumo de estupefacientes en los colegios, atracos a mano armada en horas del día y de la noche, atracos con arma blanca y raponazos en cualquier calle de la ciudad, disputa de territorios entre pandillas, presencia masiva de jóvenes delincuentes en diferentes sectores, apropiación de espacios por parte de la delincuencia, consumo descarado y a la luz pública de alucinógenos (incluso el frente de la alcaldía), venta de licor adulterado, ausencia de alumbrado público en muchos sectores, falta de Cai’s móviles y la poca presencia de la policía en algunos sectores, fueron las quejas más escuchadas.

A lo anterior, cabe agregar que hay un malestar general de la comunidad ante el actual sistema penal acusatorio por la tramitología que requiere la Ley para allanar aquellas viviendas señaladas de expender drogas ilícitas, e incluso para legalizar capturas. Algunos reclamaron más presencia de Policía Judicial con el fin de agilizar los procesos, incluso denunciaron que actualmente hay demasiada lentitud para atender quejas y denuncias. Hay quienes, además, señalaron vehementemente a las mismas autoridades por no atender las quejas ciudadanas ni las peticiones realizadas frente a problemas evidentes.

Entre las 2:30 pm y las 6:30 de la tarde, no pararon las denuncias sobre casos delincuenciales en todos los barrios de la ciudad, teniendo en cuenta que fue un ejercicio pensado en que la comunidad expresara lo que pasa en materia de inseguridad en cada uno de sus sectores.

Al final de la reunión y una vez escuchó las delicadas quejas, el coronel Alejandro Murillo, comandante de Policía del Distrito Especial Soacha, confirmó los resultados de una reciente encuesta realizada por la firma Gallup, la cual identifica las cuatro causas de la inseguridad en el municipio de Soacha: Las Ollas de expendio de alucinógenos, la presencia de pandillas y delincuencia juvenil, el atraco callejero y el raponazo, y el bandalismo y las barras bravas.

“Es prácticamente el mismo diagnóstico, nosotros sabemos la problemática, hay que atacarla desde varias aristas, varios focos para irla diezmando; se necesita un poco de trabajo disuasivo, de investigación judicial, preventivo por parte de la Administración, donde si nosotros conjugamos estos tres factores podemos tener excelentes resultados. Este año la Policía Nacional ha incrementado el pie de fuerza en 100 unidades, pasamos de 13 a 24 cuadrantes, esperamos que al término del cuatrienio Soacha tenga 60 cuadrantes con toda su dotación, y a medida que vayamos incrementando el pie de fuerza, la presencia, la investigación, e ir sacando todas esas ollas, estos jóvenes que están dedicados a la vagancia, al pandillismo, al atraco, obviamente con mecanismos de resocialización de parte de la Administración municipal, vamos a avanzar y las condiciones mejorarán”, explicó el coronel Murillo.

El comandante manifestó que los procedimientos de judicialización que se hacen con Fiscalía tienen unos parámetros estipulados de acuerdo a la ley, y dijo que si en uno de ellos hay alguna fisura o un pequeño vacío en el informe, los defensores aprovechan para dejar en libertad a los delincuentes. “Si eso sucede no son judicializados, son declaradas a veces ilegales las capturas, entonces ese mecanismo judicial crea un poco de inconformismo con la comunidad porque las personas tienen sus derechos, nuestro nuevo sistema penal acusatorio es muy garantista y la gente no entiende eso cuando se hace una judicialización donde se requiere un proceso de tiempo, hay que abarcar no solo los testimonios sino pruebas fotográficas, fílmicas, es un proceso dispendioso y a veces se presentan esas situaciones”, agregó.

Otro de los delicados temas que se ventiló fue la poca presencia de Policía Judicial en Soacha. “Si nosotros tuviéramos suficiente personal de investigación, podríamos dedicarle tiempo y esfuerzo únicamente a lo que es la desarticulación de estas ollas dedicadas al narcomenudeo.
Desafortunadamente los investigadores no alcanzan, tanto de Policía Judicial como de CTI, pero se está haciendo un trabajo y esfuerzo grande; sin embargo nosotros hemos logrado resultados importantes, por ejemplo el año anterior mi SIJIN y la Fiscalía de Soacha fue distinguida a nivel nacional por ser una de las mejores en los resultados contra la lucha al narcomenudeo, en la cantidad de allanamientos realizados, de capturas a personas dedicadas a este oficio y la incautación de droga”, indicó Murillo.

Los resultados

Antes de los compromisos, el alcalde de Soacha Juan Carlos Nemocón hizo un llamado a recuperar los valores y los principios. “La familia no ejerce la autoridad en casa con sus hijos. Son los padres irresponsables lo que han permitido que sus hijos se desvíen… Es cierto que la Ley no nos ayuda y que es un tema que se debe trabajar desde el Congreso, pero la responsabilidad de los menores es de los padres”, explicó.

En cuanto a las conclusiones de la extensa reunión, el alcalde presentó avances del programa que permitirá en pocos días tener funcionado 135 cámaras de seguridad en todo el territorio municipal. Incluso, dijo, que en San Mateo ya están operando 11 de estos elementos de alta resolución.

Un segundo aspecto es la implementación de Avanteles a todos los nuevos presidentes de Juntas de Acción Comunal para crear una red de seguridad que se trabajará de la mano con la Policía, los Bomberos y la Defensa Civil, y en un futuro con los conductores del municipio.

La Secretaría de Gobierno ya tiene lista la instalación de 30 alarmas comunitarias para fortalecer este mecanismo en los barrios, aunque el mandatario se comprometió a incrementar el número.

Se trabajará para el incremento de los Cai´s móviles.

Pero para el alcalde Nemocón todo lo anterior son medidas disuasivas, porque según el mandatario, el problema de raíz es la falta de apoyo a la política social: “jóvenes ocupados, haciendo deporte, cultura, a ellos es a quienes tenemos que dirigirnos. Por eso en el Plan de Desarrollo incluimos aspectos importantes en este tema y todos nos hemos puesto a hacer gestión, inclusive con cooperación internacional. Vamos a asignar recursos para escenarios deportivos y culturales…

Inicialmente tenemos que actuar en los colegios, por eso dentro del Plan de Desarrollo, la seguridad en las Instituciones es importante, no solo vigilancia sino seguridad. Un compromiso es que con la posesión de la nuevas Juntas podemos estar entregando a la Policía las carpas que había prometido para que se instalen en las afueras de los establecimientos educativos, hagan presencia y acompañen a los estudiantes”, puntualizó.

Para terminar, el coronel Alejandro Murillo concluyó:

“Ya tenemos ideada una estrategia transversal y estructural para atacar estos fenómenos, basándonos especialmente en lo que es la UPJ, el Centro de paso para los menores que infringen los decretos por parte de la alcaldía, especialmente el toque de queda; tenemos estructurado un plan comunitario, lo que tiene que ver con los frentes de seguridad, retomarlos, fortalecer los que ya están creados e impulsar los promotores de seguridad. Son programas que están listos para empezar a desarrollarse y darle un impulso nuevamente a ‘Jóvenes a lo bien’, un programa que el año anterior nos permitió resocializar aproximadamente 1500 jóvenes que se dedicaban a pandillas y barras bravas, fueron instruidos en el Sena, apoyados con la Policía Nacional y con el municipio; eso es lo que buscamos, avanzar para ir resocializando más jóvenes, y si logramos conjugar estos tres factores, yo sé que la seguridad en el municipio mejorará bastante”.