Con total sorpresa, la Administración Distrital recibió la expedición del Decreto Nacional 75 del 23 de enero de 2013, por el cual se reglamentan los porcentajes obligatorios de Vivienda de Interés Social (VIS) en tratamientos de desarrollo y de renovación urbana, pues intenta pasar por encima del Plan de Desarrollo de Bogotá.


Ese decreto favorece a los propietarios de suelo y afecta la posibilidad de mejorar la localización de la Vivienda de Interés Prioritario (VIP).

Como es conocido, una de las principales apuestas del Plan de Desarrollo de Bogotá es la localización de VIP en el llamado Centro Ampliado. Sin embargo, y desconociendo abiertamente la autonomía municipal en materia de reglamentación de los usos del suelo, el Ministerio de Vivienda establece en ese Decreto que en renovación urbana se podrá construir VIS (vivienda entre 71 y 135 salarios mínimos) pero no VIP (de menos de 70 salarios mínimos). Es decir, que los hogares más pobres seguirán confinados a las zonas alejadas, con problemas de movilidad y de exclusión social.

Sorprende que en contraposición a este Decreto, el ministro Germán Vargas Lleras haya dicho en múltiples oportunidades que acompañaba la filosofía del Plan de Desarrollo del alcalde Gustavo Petro y que la Vivienda de Interés Prioritario entre más cerca mejor y que entre más mezclada la población aún mejor. Los conjuntos de VIP no pueden ser guetos de las ciudades, aislados de los servicios y del trabajo dijo él en varias oportunidades. ¿Por qué razón cambió repentinamente de opinión?, se pregunta María Mercedes Maldonado Copello, secretaria Distrital del Hábitat.

Siguiendo las instrucciones del alcalde Gustavo Petro, la Administración Distrital demandará prontamente el decreto, anunció la Secretaria.