Nadie controla invasión a humedal Tierra Blanca en Soacha durante la pandemia

La inconformidad de las personas que residen alrededor del humedal de Tierra Blanca, en la comuna 1 del municipio de Soacha, radica en que las  invasiones dentro del cuerpo hídrico continúan y cada vez construyen más cambuches.

Recientemente la comunidad se manifestó  contra este problema, pero según comentan no se ha evidenciado ningún tipo de control ni acciones al respecto. “Ya hemos puesto diferentes quejas pero no se hace nada, antes ponen y ponen más cosas dentro del humedal y es cada vez peor porque empiezan a apropiarse de la zona y eso hace que el aspecto del sector se vea altamente perjudicado”, comenta Miriam Montenegro, residente de la zona.

Además los habitantes  comentan que es perjudicial para las personas que allí están viviendo, ya que no son las condiciones adecuadas y menos cuando se está atravesando por una pandemia en la que se corre mucho más riesgo de enfermarse. “Estamos pasando como país por una situación muy compleja en la que es muy riesgoso estar en las calles, y es mucho peor para quienes tienen que vivir en ella, pero teniendo en cuenta el espacio en el que están habitando es mucho peor, pues es una zona en la que no se puede construir, además de atentar contra la naturaleza”, agregó un residente cerca del humedal.

En estos momentos de crisis las personas han tenido que enfrentar situaciones muy complicadas, que durante la pandemia se han incrementado, es por esto que muchos buscan los medios para subsistir, pero en este caso la comunidad que reside alrededor del humedal pide a las autoridades competentes que se hagan cargo del  caso y que no sólo  los desalojen de la zona, sino que les brinden la ayuda necesaria para reubicarse.

“Nosotros no queremos que los dejen a la deriva, pero por bienestar tanto de ellos como de la comunidad es importante que aquí no habite nadie, pues no es secreto decir que dentro de un humedal no se puede vivir, arriesgándose a tantas cosas,  además de atentar  contra la naturaleza, por eso queremos que se hagan cargo de quienes viven dentro y nos ayuden a encontrar  una solución”, concluye Steven Sánchez, residente de la zona.

Finalmente, la comunidad pide que no sólo se piense en el beneficio de la naturaleza para evitar su deterioro y que se generen daños a futuro, sino que también se tenga en cuenta la salud de las personas que allí se encuentran, ya que además de arriesgarse a una enfermedad, también deben estar atravesando una dura situación económica y más en una zona en la que hace frío, con el agravante que en los últimos días ha llovido.

Por Natalia Soto Parra