Ni en fin de año Soacha deja de ser ‘el desfiladero’ de los turistas colombianos

Contrario a lo que pasa en Bogotá, donde con el éxodo del viajeros se ha reducido en una parte el tráfico de vehículos y el caos en la movilidad, en Soacha este fenómeno se agudiza por estos días, pues a pesar de no ser festivo, se aprecia un considerable flujo de automotores, especialmente intermunicipales y particulares.


Es bien sabido por toda la comunidad que la Autopista sur es una vía nacional que sirve de enlace entre el sur del país y la capital de la república. Es cierto que sin importar cuántos planes de mitigación se pongan en marcha, la situación en vez de mejorar empeora cada vez más, teniendo en cuenta que la Policía de Tránsito y Transporte hace lo posible por agudizar este ‘karma’ y encerrar a los soachunos, poniendo la Autopista como el obstáculo a superar, esto sumado a la falta de vías de acceso y la precariedad o insuficiencia de las vías secundarias y terciarias para permitir que parte del tráfico se pueda desviar por ahí.

Sin embargo, la reclamación que siempre ha hecho la ciudadanía es a la actitud, o más bien a la ineptitud de las autoridades de Movilidad, que son incapaces de habilitar (teniendo en cuenta que sólo lo hacen algunas veces) los carriles de la troncal de Transmilenio para reducir en algo el impacto negativo que se genera sobre las personas que deben movilizarse a diario por la Autopista, como si fuera un deber sacrificarse para poder dar prelación a los turistas que vienen y van por ahí:

“Uno termina por acostumbrarse a eso, pero como dicen por ahí todo tiene un límite y la paciencia se agota. Yo personalmente estoy cansado de aguantarme ese ‘verraco’ trancón y ver cómo los de Tránsito le dan prelación a los turistas de Bogotá, como si nosotros tuviéramos que servirles”, expresó Miguel Arenas, ciudadano de Soacha.

“Ahora todos los días parecen domingos o festivos, los turistas invaden la autopista sur y nosotros simplemente debemos callarnos y aguantarnos la inoperancia de los agentes de Tránsito, porque vaya uno a tratar de usar una de las intersecciones que hay o a tratar de meterse por la vía a Transmilenio, se lo impiden”, agregó Blanca Gaitán, usuaria de la Autopista sur.

“Este es el pan de cada día, lo peor es que no vemos una solución pronta y eficiente a este problema, porque Transmilenio mínimo se demora un año más y aunque al Alcalde o a quien le corresponda en Soacha, quiera tomar medidas, siempre va a pesar lo que quiera hacer la Policía de carreteras como ha pasado durante todo este tiempo”, señaló Ruperto Castro, habitante del municipio.

La situación es incierta teniendo en cuenta que dentro de muy poco llegarán a Soacha centenares de familias que habitarán en los macroproyectos de vivienda que se construyen actualmente, sumado a la obsolencia de los vehículos que transitan en esta vía y la eternidad en las obras de Transmilenio, que sin duda es uno de los principales ‘karmas’ que azotan a los soachunos.

Pero lo más difícil para Soacha es soportar la apatía, imponencia y humillación que los agentes de policía que controlan la Autopista Sur aplican sobre los habitantes de la ciudad, tratándolos sin el más mínimo respeto e imponiendo con su autoridad lo que les parezca. No es secreto afirmar que en cada domingo, festivo y por estos días de fin de año, la orden es ‘maltratar y atropellar’ a los soachunos, porque para la Policía pareciera que quienes viven en el municipio no fueran personas con derechos, sino seres de tercera que tienen que bajar la cabeza a cuanto capricho se les ocurra, sólo con el pretexto de que hay que darle prioridad a los turistas.

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