Familias compuestas por niños, niñas, jóvenes y mujeres en condición de desplazamiento se vieron de nuevo amenazadas con ser desalojadas de sus humildes viviendas. Sin embargo la diligencia, prevista para ayer, se aplazó de nuevo.


Onda-Extrema-Piscilago

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Sigue la pesadilla para más de mil familias que poco a poco han venido ocupando un terreno en Altos de la Florida y que desde 1995 presenta problemas de titularidad. Las personas que reclaman el predio han insistido constantemente para lograr desalojar a quienes lo ocupan, pero fue desde el pasado mes de octubre cuando se aceleró la presión. Sin embargo no han podido lograr el acometido porque no se conocen con claridad los límites del terreno.

Debido a esta situación se decidió que la oficina de Planeación asumiera la demarcación del terreno afectado, y la Secretaría de Desarrollo Comunitario, Naciones Unidas y las ONGs, realizaran el censo de la población para tener la información clara y precisa acerca del número de habitantes del barrio y la ubicación exacta de sus viviendas, con el fin de no afectar a ciudadanos que no tienen peligro de perder sus viviendas.

Las personas que reclaman el terreno arremetieron de nuevo en noviembre pasado y en reuniones sostenidas el pasado viernes 20 de noviembre entre los apoderados de los propietarios, poseedores del predio, la Gobernación de Cundinamarca y los interesados, se acordó dar un mes más de plazo para definir el tema del desalojo.

La situación se había calmado pero de nuevo ayer se intentó hacer la diligencia de desalojo, aunque la presión de ong`s, autoridades municipales y de la misma gobernación no lo permitió, además del pronunciamiento de la Corte Constitucional en la sentencia T 068 de 2010, que prohibió el desalojo de esta población vulnerable.

El secretario Especial de la Gobernación para Soacha, Iván Moreno Escobar, advirtió que hay gente inescrupulosa que sigue vendiendo terrenos en esta zona, incrementando así el número de familias expuestas a un eventual desalojo. “Nos acaba de informar la comunidad que hay algunos que siguen vendiendo lotes de forma irregular, no existe ningún permiso ni posibilidad en este barrio para que esas personas de manera fraudulenta sigan estafando a la gente, pero para contrarrestar esta irregularidad lo que hay es que conformar la Asociación de Vivienda de Altos de la Florida para que los verdaderos dueños sean los que están acá, ustedes y no los que vienen a estafar”.

Por su parte los habitantes del predio en discusión narran su propia historia. Alicia Triana es una habitante del sector que adquirió su lote en 2003. “Comencé a construir la casa y seis años después lo único que me falta es mandarle poner teja y echarle la plancha, y ahora salen con que es ilegal”, dijo. Doña Alicia le compró el terreno al señor Manuel Antonio Nogueira Ramírez, quien autorizó a Edgar Velandia para realizar todo el proceso y llevar a cabo la venta de la propiedad.

Estos habitantes se sienten preocupados ya que no se explican “qué es lo que han gestionado los líderes en la Alcaldía, si muchos de ellos se la pasan allá, y aun así dejaron pasar tanto tiempo para ponerle solución a este problema”, dice Doris Bernal, habitante que invirtió sus ahorros en la casa y quien asegura “que al momento de la compra nadie advirtió acerca de la ilegalidad de los predios”.

Y como si lo zozobra del desalojo no fuera suficiente, estas familias también afrontan la falta de servicios públicos ya que el barrio se encuentra en terrenos de alto riesgo. “El único servicio con el que se cuenta es la luz; el agua la suministran por medio de carro tanques, exclusivamente para el primer sector, porque en los otros dos sectores nos toca pagar $1800 por caneca”, expresó la señora Astrid Fonseca, habitante del segundo sector de Altos de Florida.