La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la Red Capital de Bibliotecas Públicas (Biblored), con el apoyo de la revista Arcadia, realizarán los últimos domingos de cada mes la serie ‘Debates en Paz, es posible disentir’, un nuevo espacio dedicado a los visitantes de la Biblioteca Pública Virgilio Barco en el que se abordarán temas de fundamental relevancia para la vida cultural de Bogotá.


Esta serie de Debates en Paz iniciará el próximo domingo 31 de mayo a las 10:00 a.m. con un tema que está en las preocupaciones de la sociedad actual en el mundo: la relación entre los derechos animales y la tradiciones culturales.

El debate girará en torno, por una parte, sobre el ámbito legal donde avanzan desarrollos que reconocen a los animales como seres sintientes y sujetos de derechos. Estas actitudes, derivan también del derecho ambiental y el cuidado de las formas de vida que está demandando la sostenibilidad del planeta. Por otra parte, estarán las tradiciones culturales y el respeto a las minorías que son base de las políticas culturales desde el pasado siglo.

Los invitados en esta ocasión serán el sociólogo y periodista, Alfredo Molano; el investigador en temas de filosofía moral, ética ecológica y ética animalista, Eduardo Rincón; el doctor en derecho Diego Eduardo López Medina; y la administradora pública, especialista en gerencia pública, control fiscal y activista del derecho ambiental, Natalia Parra.

El objetivo de Debates en Paz es brindar información a la ciudadanía que le permita forjarse una posición sobre los temas de fundamental relevancia para la vida cultural de Bogotá y que sin duda definen el perfil de la sociedad. Lo anterior en formato de debate público para subrayar la importancia de promover la capacidad de dialogar con diversidad de enfoques y argumentos, con el ánimo de movilizar la palabra, el juicio crítico y los diferentes saberes.

La Biblioteca Pública Virgilio Barco ha sido escogida para realizar los Debates en Paz ya que, desde su apertura en 2010, se ha convertido en un centro de desarrollo social y cultural, símbolo de los espacios públicos que demanda la capital. El diseño de Rogelio Salmona, la integró con maestría al entorno más cercano y al marco de los cerros tutelares, generando un ambiente que invita al pensamiento, la paz y la contemplación.