En una decisión crucial para los usuarios, Transmilenio S.A. declaró el incumplimiento a las empresas operadoras Coobus y Egobus, con lo cual se da un primer paso para destrabar la implementación definitiva del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).


Esta decisión parte de la realidad de que el sistema no está funcionado como debería, los usuarios no están recibiendo el servicio que se merecen y las rutas no están llegando a los barrios con la frecuencia que se necesita. La actual administración recibió el sistema perdiendo cerca de 2.000 millones de pesos al día, con estos recursos, en un año se podrían construir 40 colegios, cada uno con capacidad para 1.500 niños.

La declaratoria de incumplimiento significa que Transmilenio S.A. podrá finalmente tomar decisiones sobre las 3 zonas (Fontibón Suba – Centro y Perdomo), que representan el 30% de las rutas de la ciudad y que han estado cuatro años sin el servicio de los buses azules. Es decir, hoy 1 millón 500 mil viajes diarios no están en el sistema.

La zona de Fontibón impacta grandes arterias como la avenida La Esperanza, la Avenida Calle 26, la Avenida Boyacá, la Avenida las Américas y la Calle 13. La zona de Suba – Centro impacta arterias como la Avenida Suba y permite la conexión de los habitantes de Suba con el resto de Bogotá. Por su parte, la zona de Perdomo se encuentra entre Ciudad Bolívar y Bosa.

“Entendemos la situación de cada uno de los pequeños propietarios que de buena fe entregaron sus vehículos a estas empresas. Transmilenio S.A. está buscando fórmulas para no dejarlos desamparados y evitar que pierdan su patrimonio”, destacó Alexandra Rojas, Gerente de Transmilenio.

El incumplimiento fue decretado teniendo en cuenta que estos operadores no lograron la vinculación de flota, la vigencia de las garantías se vencieron y sobre todo la prestación del servicio.

Coobus y Egobus presentaron los recursos de reposición los cuales serán analizado, a partir de lo cual se dejará en firme la decisión, o de ser el caso, si los argumentos y pruebas así lo ameritan, se puede reconsiderar y contar con estos operadores para adelantar la implementación del sistema.

“Esta decisión es buena para los usuarios, para el sistema y para los pequeños propietarios de buses, quienes habían estado esperando una respuesta por más de dos años y significa para la gran mayoría de ellos la posibilidad de que puedan seguir vinculados al sistema de trasporte público de Bogotá”, señaló Alexandra Rojas, gerente de Transmilenio S.A. Agregó que “como parte de la decisión y sujeto a que la declaratoria de incumplimiento quede en firme, tenemos la voluntad y la decisión de proponer ante las instancias necesarias alternativas para los pequeños propietarios”.

Desde 2013 se venían adelantando procesos jurídicos con Coobus y Egobus.

Se trata de una decisión administrativa en la que el interés y el beneficio general priman sobre el particular. “Se está obrando regidos por el principio de buena fe, entendiendo que estas son decisiones que debemos tomar para completar el sistema integrado de transporte”, puntualizó la gerente.

Transmilenio S.A. se ha venido reuniendo con los pequeños propietarios y ha establecido un canal de comunicación que permanecerá abierto, para informarles de primera mano los resultados de la audiencia y los pasos que podrán adelantar posteriormente a esta decisión.