La obra de intervención de la carrera tercera este del barrio San Mateo II, que conecta con el sector del Ricaurte, se ha convertido en una tortura para estudiantes, transeúntes y conductores. La calle se encuentra cerrada debido a la ampliación del alcantarillado por parte del acueducto, convirtiendo la calle 26 en una alternativa para los conductores.

Hace 4 meses se encuentra cerrada la calle debido a la ampliación de red de alcantarillado de agua lluvias. La vía que quedó como alternativa es la calle 26, pero esta  cuenta con un solo carril y además no se encuentra pavimentada, ocasionando congestión y disgustos en la comunidad.

Los residentes reconocen que es un proyecto que beneficia a la comunidad, pero la inconformidad es porque no se hizo un plan de movilidad anticipado ni adecuado.

La Secretaría de Movilidad aún no ha hecho presencia en el lugar para regular el tráfico, sin embargo en el sitio hay dos jóvenes que de manera informal dan paso a los vehículos,  descongestionando y ejerciendo control a cambio de una moneda para su diario vivir.

Julián Monroy, quien en este momento se encuentra sin empleo, vio la oportunidad de trabajar como paletero para llevar un sustento a su familia. Él, con sus  propios recursos, compró implementos como la paleta y el chaleco reflectivo para controlar el paso.  

Sin embargo, el peligro es constante para los mismos trabajadores informales y los transeúntes que se movilizan en medio de los carros, así como para los conductores que muchas veces tienen que frenar bruscamente  para no arrollar a un ciudadano o esperar más de 10 minutos para poder pasar.

Alexandra Fonseca, madre de dos niñas de grados séptimo y noveno, comento que «es un calvario tener que traer y recoger a mis hijas, porque los buses y carros casi que pasan por encima de uno. La calle es muy angosta y no hay andén para los peatones, menos mal trabajo en casa y puedo venir por ellas porque si no, no sabría qué hacer con esta situación que se está presentando».

Frecuentemente se presentan riñas e irrespeto por parte de los propietarios de taxis, buses e incluso de carros particulares al no poder pasar con facilidad y rapidez. La comunidad espera que la Secretaría de Movilidad  genere medidas de circulación vehicular y peatonal en la zona para que todos puedan movilizarse  sin peligro.

Por: Karen Andrea Moreno