Las aseguradoras están poniendo trabas para pagar las pólizas de los buses que han sido vandalizados e incendiados durante las protestas.

La denuncia fue hecha por los operadores del SITP y Transmilenio, y uno de sus voceros dijo que ha sido una lucha, no solo en este paro, sino que viene desde septiembre pasado cuando se incineraron 13 vehículos, cuyo costo supera los $10.000 millones.

Lo que afirman los operadores es que las pólizas otorgadas por el Ministerio de Hacienda a la aseguradora Solidaria de Colombia deben cubrir los hechos de terrorismo donde se afecten vehículos que estén en vías públicas.

Pero a pesar de que, en el caso de los vehículos incendiados y destruidos en septiembre de 2020, se radicaron las reclamaciones con sus respectivos soportes tan pronto sucedieron los hechos, la Aseguradora Solidaria las rechazó porque la certificación policial debía explicar claramente cuál era el grupo armado al que se le atribuían los daños. Sin embargo, la Policía de Bogotá envió la certificación identificando al grupo que cometió los daños, pero posteriormente volvió a objetar al considerar que las pólizas tomadas por los operadores del sistema tenían cubrimiento para particulares.

Lo cierto es que piden al Ministerio que intervenga porque las afectaciones son millonarias. Son más de 1.500 los buses vandalizados que sin duda han perjudicado el servicio y que hoy tiene en vilo a sus propietarios y operadores.