A pesar de los acuerdos y del levantamiento del paro, un reducido grupo insiste en el juego sucio y las amenazas para intimidar a los conductores que han salido a trabajar.

En una primera reunión, realizada en la tarde del lunes con el alcalde Juan Carlos Saldarriaga, se acordó levantar el paro de transporte, y ayer martes, en la Secretaría de Movilidad de Bogotá se ratificó el compromiso de suspender el cese de actividades y prestar el servicio de manera regular.

Pero, al parecer, hay un reducido grupo de propietarios y conductores que quieren sembrar miedo y desconocer los acuerdos, por eso las intimidaciones a quienes han salido a trabajar. “Ayer en la mañana rompieron los vidrios de un colectivo en Compartir, y hoy pincharon las llantas de una buseta intermunicipal, además hemos recibido amenazas para no trabajar”, dijo un conductor afectado.

Si bien este miércoles se ha observado normalidad en el servicio de transporte, persisten las intimidaciones, aunque lo que manifestaron las empresas es que el 100% de buses y colectivos salió a trabajar, pero no dejan de inquietar las amenazas, por eso llamaron la atención de las autoridades.

Le pedimos a la alcaldía y a la policía que nos cuide, que hagan presencia en los barrios donde hay paraderos y en el corredor de la autopista Sur porque me parece delicado que unos pocos, que tienen que ver con la ilegalidad, sigan con sus prácticas oscuras para intimidar a nuestros conductores”, puntualizó un funcionario de una de las empresas que presta servicio en el corredor Soacha-Bogotá.

Cabe recordar que en las reuniones con las autoridades, se acordó suspender el pico y placa para transporte público durante tres meses.