Según la Policía, en la fiesta participaban alrededor de 50 personas, la mayoría menores de edad.

Gracias a la colaboración de los ciudadanos, que dieron pistas de dónde se desarrollaba este evento prohibido por la pandemia, la policía llegó hasta el sitio y ‘apagó’ la fiesta.

El secretario de Gobierno de Bogotá, Luis Ernesto Gómez, informó a través de su cuenta de Twitter: «Encontramos una fiesta clandestina en Usaquén con 50 personas, en su mayoría menores de edad. ¡Qué irresponsabilidad arriesgar así su vida y la de sus familias!”, dijo.

Las autoridades impusieron comparendos a los adultos y la Policía de Infancia y Adolescencia adelantó el procedimiento respectivo.

De nuevo la Policía y las autoridades del Distrito recordaron que la ciudad está en máxima alerta por la elevada tasa de contagios y la alta ocupación UCI (89.4%), motivo por el cual se adoptó el toque de queda que rige entre las 8:00 p.m. y las 4:00 a.m.