Sumidos en la más profunda tristeza y con un dolor intenso en el corazón, se encuentran los parientes de Brandon Cely, el joven de 21 años de edad, residente en el municipio de Soacha, el cual se disparó en la cabeza a las afueras de un batallón de artillería del sector Limoncitos, cercano a la ciudad de Villavicencio en el departamento del Meta.

Jhon Cely, padre del militar fallecido identificado como Brandon Cely Páez, dijo en una emisora nacional que su hijo apoyaba las marchas y peticiones de ciudadanos inconformes en medio del Paro Nacional, situación que lo llevó a ser calificado de ‘izquierdoso’ y disociador por parte de un ‘cuadro’ (suboficial de la institución). 

El padre de Brandon comentó además que su muchacho soñaba con ser médico, asistía a una iglesia cristiana, quería recibir la libreta militar de primera tras servirle a la patria como soldado, pero por culpa de la presión de un superior que no pensaba igual a él, y todo por apoyar a quienes protestan por un país mejor, el joven decidió abandonar la sede castrense, sabiendo que esa acción lo llevaría a un carcelazo de más de dos años.

El soldado Cely Páez se caracterizaba por un ser un líder natural que se preocupaba por los abuelos, los animales, la equidad y no se indignaba con la injusticia y la desigualdad social que se vive en la nación, por eso lo llevaba a manifestar sus pensamientos que no fueron bien recibidos por un suboficial que era su superior, de quien relata el padre de Brandon en varias oportunidades sacó de la fila al muchacho y lo humilló frente a sus compañeros. 

Finalmente, el señor Jhon Cely, mecánico independiente de oficio, indicó con profundo dolor que entregó a las fuerzas militares a su hijo mayor y se lo regresaron en un cajón irreconocible a un mes de cumplir con el servicio militar.