Aunque la persona que desarmó a un ladrón y lo mató en un SITP no aparece, la Fiscalía argumenta que fue en legítima defensa.

Revive el caso ocurrido el pasado 4 de enero en la avenida Boyacá con calle 7 de Bogotá, cuando uno de los usuarios logró desarmar a un ladrón y con la misma arma blanca que le quitó, lo hirió de muerte.

Aunque la Policía Metropolitana insiste para que el pasajero se entregue y dé la versión de los hechos, la Fiscalía caracterizó el caso como legítima defensa.

Este hecho revivió el debate sobre la legítima defensa y la justicia a mano propia, pero es claro que la ciudadanía está cansada de la delincuencia y de la misma justicia porque a los asesinos y ladrones los dejan en libertad en cuestión de días, mientras que un ciudadano que se defienda, resulta implicado en un proceso largo y dispendioso.