Dos problemáticas tienen en alerta a los habitantes de este barrio: los frecuentes enfrentamientos entre algunos alumnos de las instituciones educativas Integrado de Soacha y General Santander, y la proliferación de sitios en donde se vende y se consumen bebidas embriagantes, situaciones que han aumentado desde que se trasladó el Comando de Policía de Soacha al sector de Quintanares.

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Según asegura la comunidad, las calles del sector se han convertido en una especie de campo de batalla, en el que se dan cita grupos de jóvenes con uniformes de los colegios antes mencionados, que llegan allí para ‘ajustar’ sus cuentas en medio de batallas campales, que si no se desarrollan entre las cuadras del barrio, se realizan en el denominado ‘Campo de los locos’.

Por otra parte, aunque el lugar es una zona residencial, en los últimos meses se ha visto como paulatinamente han aparecido improvisados sitios de comercio nocturno y diversión, en los cuales se distribuye sin mayor obstáculo o restricción todo tipo de bebidas alcohólicas, las cuales alteran el ánimo de quienes llegan allí a consumir, provocando con ello desmanes y alteraciones a la tranquilidad de los desafortunados vecinos, que deben tolerar los escándalos y las bochornosas situaciones propiciadas por estas personas.

“Cuando salen los muchachos de los colegios, ellos se van por la Cr. 10 o por la Cr. 11 y se encuentran entre las calles 13A y 14 para llevar a cabo sus enfrentamientos. No sé si es que son provocados por gente ajena al colegio, o si se trata de disputas entre los mismos alumnos, lo cierto es que esas peleas se presentan constantemente. El problema ya viene desde hace bastante tiempo, siempre hemos evidenciado esto, y aunque hemos buscado muchas formas para tratar de controlar esta situación, hasta el momento no hemos podido lograr que eso sea posible. Lo peor es que los casos se presentan a diario, tanto a mediodía como a las 6 pm”, explicó Abel González, habitante del barrio Tequendama.

“Hace muchos años el barrio Tequendama gozaba de una tranquilidad enorme, pero en la actualidad nos vemos extrañados de ver cómo hoy en día esa tranquilidad se acabó, debido a que pusieron en funcionamiento varios establecimientos públicos dedicados a la venta de bebidas alcohólicas. Nada más sobre la Cr. 10 entre calles 13 y 15 podemos encontrar una gran cantidad de tiendas y locales que se dedican a comercializar alcohol, que en últimas es la causa de que cada noche debamos estar sufriendo ese flagelo de las peleas, las riñas y las alteraciones del orden público”, expresó William Fierro, Presidente de la JAC del barrio Tequendama.

Fierro asegura que a pesar de que se han realizado las denuncias correspondientes ante la Policía, aún no ha sido posible que el problema que enfrentan se arregle, debido a que no se han tomado las medidas correspondientes, lo cual ha hecho que el problema se incremente más. Igualmente, el líder comunal manifestó que una de las causas de la problemática es la falta de efectivos de la Fuerza Pública, algo que es consecuencia directa del traslado del comando de Policía a Quintanares, pues afirma que aunque en su momento se aseguró que en el antiguo comando iba a quedar ubicada una subestación de Policía, lo que en realidad quedó fue un CAI que no cuenta con el personal suficiente para atacar la inseguridad en el sector.

“Siempre que estamos en época escolar se reúnen los jóvenes del Integrado de Soacha con los del General Santander, en este sector de la Cr. 10, o acá en el lote siguiente de la Cll.15, donde tienen enfrentamientos constantes. Los problemas de inseguridad aquí han sido permanentes, hace poco mataron a un señor muy cerca de acá, y además las personas que roban los celulares se pasan por acá en bicicleta como si nada y los auxiliares de la Policía sólo requisan a quienes van a pie, mas no a los que andan en estos vehículos. Otro aspecto es que desde que trasladaron el Comando de la Policía aquí dejaron sólo una subestación que no cuenta con el personal suficiente para atender los casos de inseguridad que se presentan en el barrio, pues simplemente no alcanzan a cubrir toda esta jurisdicción”, concluyó Carlos Parra, habitante del barrio Tequendama.