Reciclaje, ruta ecológica y pertinencia económica para los municipios, principales apuestas.


Detrás de la construcción de la Perimetral de Oriente de Cundinamarca hay tres grandes apuestas.

La primera se centra en el uso del reciclaje. Será una de las banderas con las que trabajará Shikun & Binui en los 153,87 kilómetros que le concesionó la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para que reconstruya este corredor olvidado y lo amplíe donde hay ascensos, para disminuir la accidentalidad.

En la segunda se propone consolidar una ruta ecológica, turística y gastronómica por los municipios donde avanzará la obra: Guasca, Guatavita, Sesquilé, Sopó, La Calera, Choachí, Fómeque y Ubaque.

El tercer objetivo del proyecto es que este sirva para promover las economías de los municipios y que en el futuro sea el centro turístico, histórico y ecológico del centro del país, alterno a Bogotá.

En esos tres frentes, fuera de los abiertos para ejecutar las obras, viene trabajando simultáneamente el consorcio constructor del corredor CJV-POB, de acuerdo con su gerente, Armín Ricardo García.

Los propósitos ya se ven materializados en las obras iniciadas el pasado 16 de enero, con el desarrollo actual de la rehabilitación de la vía entre Salitre-Guasca y Guatavita-Sesquilé.

Esta es una concesión en la cual se invertirán 1,2 billones de pesos y que contempla la rehabilitación de 153,87 km, la construcción de 8 puentes, una glorieta y una variante de casi 5 km en Choachí.

Fuente: Eltiempo.com