Así lo comprobó la Secretaría de Salud del municipio al inspeccionar los puestos que venden el producto a un costado de la plaza de mercado ubicada en el centro de la ciudad. Luego de la supervisión se encontraron excretas de paloma y óxido sobre las superficies, mala disposición de residuos sólidos, procesos de limpieza y desinfección insuficientes, y carencia de una cadena de frío para garantizar la conservación del pescado.


Como resultado de las irregularidades halladas por la Secretaría de Salud en la plaza de mercado de Soacha, se ejecutó el cierre parcial temporal de todo el recinto hasta el 15 de agosto. Durante la diligencia de clausura se decomisaron algunos alimentos perecederos por estar en estado de descomposición.

De acuerdo con la administración municipal, se acordó con los comerciantes habilitar un espacio entre la Plaza y la calle 14, en el que podrán desarrollar sus actividades de comercio mientras se hacen las adecuaciones y limpieza necesaria para adaptar el recinto, de tal forma que los vendedores tengan un espacio digno de trabajo en el que puedan ofrecer a los compradores alimentos de primera calidad en entornos que cumplan con las normas higiénico sanitarias requeridas actualmente.

Sin embargo, en esta ocasión los vendedores de pescado ubicados al costado de la carrera 5 de la plaza dicen sentirse atropellados, puesto que una vez la secretaría realizó el sellamiento del lugar, procedió a decomisar toda la mercancía debido a que no cumplía con las normas sanitarías mínimas para ser comerciado.

Marlene Hernández, comerciante propietaria de una pescadería, manifestó su descontento e indignación como respuesta a las acciones emprendidas contra los puestos de venta de pescado.

“En las horas de la mañana la inspectora de policía se acercó a los establecimientos para decomisar la mercancía, nosotros como asociación de comerciantes no permitimos que desarrollará esta actividad porque es injusto, y sabíamos que posteriormente botarían todo lo que nos iban a quitar, así que los dueños de las pescaderías optamos por trasladar toda la mercancía a otros lugares para evitar inconvenientes con la fuerza pública”, argumentó la comerciante.

De acuerdo con la secretaria de salud, Nataly Sierra, quien explicó la razón del decomiso del pescado y el sellamiento indefinido de los establecimientos dedicados a la distribución de este alimento.

“Por presencia de plagas como palomas y roedores, excretas y óxido sobre las superficies, mala disposición de residuos sólidos, procesos de limpieza y desinfección insuficientes, carencia de una cadena de frío para garantizar la conservación del pescado y en general por no cumplir con los requisitos mínimos de salubridad para ser distribuido y consumido, se llevó a cabo el decomiso del mismo,”, puntualizó la funcionaria.

Teniendo en cuenta las observaciones aportadas por la secretaría de salud, se llegó a un acuerdo con los distribuidores de pescado mediante la intervención de un funcionario de la Defensoría del Pueblo, quien en función de garantizar el derecho al trabajo y la salud de los compradores, concertó con los comerciantes una serie de modificaciones y adaptaciones en los locales para posibilitar la venta del producto.
Andrés Peña, Defensor del Pueblo regional Cundinamarca, se refirió a los acuerdos pactados con los vendedores, al tiempo que al compromiso que la entidad que representa asumirá con los comerciantes de pescado.

“En materia de los pescados la Secretaría de Salud del municipio evidenció que no existe una cadena de refrigeración constante, esto hace que los productos representen un riesgo inminente al ser consumidos por parte de la comunidad, en ese orden de ideas la Defensoría del Pueblo medió con el fin de superar estos procesos.

Llegamos a un acuerdo en el que los comerciantes deberán usar los tres días siguientes para normalizar las condiciones higiénicas mínimas que está pidiendo la secretaría de salud, como lo son la limpieza profunda y esterilización de herramientas de trabajo. El día viernes 14 de agosto la defensoría se comprometió a regresar para verificar local por local que cumplan con las condiciones pactadas, conjuntamente trabajaremos para facilitar a los distribuidores de pescado la adquisición de congeladores para la conservación adecuada del producto”, resaltó el defensor.

Para concluir, el defensor hizo referencia en otro inconveniente encontrado con los distribuidores de pescado, el cual abarca la invasión del espacio público, situación que también se estaba presentando con los comerciantes ubicados sobre la carrera 5.

“El espacio público es un tema que sabemos es preocupante para el municipio, sin embargo aquí trataremos de armonizar el tema para que ellos puedan exhibir su producto, puesto que estamos hablando de una actividad que se ha desarrollado de esta manera durante más de 30 años, convirtiéndose en una cuestión cultural. En vista de lo planteado, desde la Defensoría se tratará de otorgar a los comerciantes un metro hacia afuera para que desarrollen su actividad con normalidad. Claro está, cumpliendo con las debidas normas de protección del alimento a la intemperie, es decir usando los estantes estrictamente necesarios para este tipo de exhibición” concluyó el funcionario.