Luego de años de espera, los habitantes de la comuna tres y otros sectores de Soacha terminarán el 2015 sin ver concluidas las obras de saneamiento básico en sus sectores, pues debido a problemas jurídicos, inconvenientes técnicos y líos con el contratista de obra, los trabajos sólo podrán avanzar un 70%, lo que significa que únicamente hasta el 2016 se alcanzará el 100% de la ejecución de dichas obras.


El Plan Carrasquilla es un crédito otorgado al municipio de Soacha y a otros entes territoriales por el Ministerio de Hacienda, cuando el titular de esta cartera era el exministro Alberto Carrasquilla. El objetivo de esos recursos es la financiación de obras de saneamiento básico, que para el caso de Soacha se direccionaron a la comuna tres principalmente, un lugar que históricamente ha sufrido por la carencia de alcantarillados, generando con ello varios obstáculos que han impedido el desarrollo del sector.

De acuerdo a lo anterior, después de todas las trabas que en gobiernos anteriores existieron para poder ejecutar los recursos otorgados por el Ministerio de Hacienda, finalmente el gobierno del Alcalde Juan Carlos Nemocón, por intermedio de la Secretaría de Infraestructura, Valorización y Servicios Públicos, suscribió el Contrato No 774 del 23 de diciembre de 2013, por un valor de $18.387.123.874, cuyo objeto es la ‘Construcción de redes de acueducto, alcantarillado sanitario y pluvial, y reparaciones de redes de alcantarillado sanitario y pluvial para diversos sectores del municipio de Soacha Cundinamarca’, el cual fue adjudicado al Consorcio Ediviales Soacha.

Igualmente la Alcaldía Municipal adjudicó el Contrato de Interventoría a esta obra, por un valor de $1.705.458.501 al Consorcio ICRAA, lo que quiere decir que la inversión total destinada por el municipio para realizar el saneamiento básico de los sectores mencionados, fue de $20.092.582.375.

En ese orden de ideas, previendo que las obras tendrían un óptimo desarrollo y que finalmente se cumpliría el objetivo de hacer el saneamiento básico en los sectores contemplados dentro del contrato, el 5 de febrero del año 2014 se dio inicio a la ejecución del Plan Carrasquilla, según consta en el Acta de inicio suscrita por la Secretaria de Infraestructura, Ingeniera Dora Vera y el Representante legal del Consorcio Ediviales, el Ingeniero de origen español, Benigno Méndez Oliva.

No obstante, la ejecución real de las obras en terreno comenzó el 5 de mayo de 2014, día en que el mismo Alcalde Juan Carlos Nemocón excavó la primera palada de las obras en el barrio León XIII tercer sector (ver: http://bit.ly/1ETleaw), para empezar a intervenir los barrios que se iban a beneficiar de las obras contratadas.

Pero aunque el plazo inicial de 12 meses determinado para desarrollar los trabajos terminó el pasado 4 de febrero de 2015, en la actualidad son más las dudas que las certezas con respecto a este tema, teniendo en cuenta que a lo largo del proceso han surgido varios inconvenientes derivados de la incapacidad del contratista para poder ejecutar el contrato y llevar las obras a buen término, a tal punto que la aseguradora del contrato, Liberty Seguros S.A, ha tenido que asumir la responsabilidad del desarrollo de las obras, con el fin de evitar que estas queden en el limbo.

Sin embargo, para poder entender lo que ha sucedido con el Plan Carrasquilla a lo largo de estos meses, es importante revisar los siguientes datos:

1. Prácticamente desde el mismo momento en que comenzó la ejecución de las obras, se empezaron a evidenciar retrasos, irregularidades y una clara incapacidad del Consorcio Ediviales para poder desarrollar la obra de acuerdo a los compromisos y los plazos establecidos contractualmente. Los retrasos y las parálisis empezaron a convertirse en una constante, generando preocupación e incertidumbre entre los habitantes de los sectores afectados, pero también en la Administración Municipal debido al riesgo en el que estaba la inversión de los recursos destinados a la realización de estas obras (ver: http://bit.ly/1i4VtJI).

2. Debido a lo anterior se inició una serie de audiencias de imposición de multas, sanciones y declaratoria de incumplimiento, las cuales se realizaron a lo largo del segundo semestre del año 2014, cuyo objetivo era establecer las causas de los retrasos, las parálisis y el posible incumplimiento del contratista de obra. Estos problemas, además de generar traumatismos en el desarrollo de las labores, causaron malestar en la comunidad, que en varias ocasiones expresó su malestar, incluso con protestas en las calles de la comuna tres, que debieron ser afrontadas por el Alcalde Nemocón y su equipo de gobierno. Aunque el Consorcio Ediviales se comprometió en más de una ocasión a implementar planes de contingencia para recuperar el ritmo de las obras y acelerar su ejecución, nada de esto se hizo efectivo, y por el contrario se ocasionaron más problemas para el municipio y para la comunidad (ver: http://bit.ly/1ikizN2, http://bit.ly/1O6pxC9 y http://bit.ly/1UMNcXh).

3. A partir del 24 de octubre de 2014, de acuerdo con el Acta de suspensión No 01 del Contrato No 774 de 2013, publicada en el Portal Único de Contratación (www.contratos.gov.vo), se declaró la suspensión de las obras como consecuencia de las dificultades que hasta ese momento se habían presentado, las cuales no sólo derivaron de la incapacidad del contratista y los problemas jurídicos, sino también de las inconsistencias presentadas en los diseños iniciales de las obras (ver: http://bit.ly/1Okeepf).

4. Cabe resaltar que luego de la suspensión de las obras se continuó con las realización de las audiencias de imposición de multas, sanciones y declaratoria de incumplimiento. Respecto a lo anterior, actualmente se trabaja en la posibilidad de que el Contrato No 774 de 2013 sea cedido por Ediviales a otro contratista, proceso que está a cargo de Liberty Seguros, pero que aún no se ha definido.

¿Cuál es el estado actual de las obras?

De acuerdo con la Ingeniera Dora Vera, Secretaria de Infraestructura, Valorización y Servicios Públicos de Soacha, se ha logrado que Liberty Seguros se haga cargo de mitigar la emergencia sanitaria generada por la parálisis de las obras, en los frentes que se encontraban en dicha situación. Específicamente se habla de los frentes ubicados en León XIII 3 sector y La Florida, donde hay afectación en el sector de Bosques de Cipi y el mismo barrio La Florida, además del barrio Boyacá.

En ese sentido, se está a la espera de que la aseguradora remita la posible cesión del contrato, la cual estaba prevista para haber quedado definida hace un mes. En principio la aseguradora se está encargando únicamente de mitigar la emergencia, aunque se espera que esta remita a la Secretaría de Infraestructura por lo menos dos propuestas de posibles nuevos contratistas, de modo que estas sean analizadas por la entidad para poder hacer la cesión del contrato.

Teniendo en cuenta la situación que se ha presentado con el Plan Carrasquilla a lo largo de su ejecución, vale la pena decir que luego de un año de hacer requerimientos a la aseguradora, se logró que esta se responsabilizara por su asegurado, y ayudara a mitigar todos los impactos negativos que se han tenido durante el desarrollo de las obras.

Aun así, se debe aclarar que la obra cuenta con todas las garantías por parte de Liberty Seguros, pero hasta que ellos no presenten al nuevo contratista, el Consorcio Ediviales seguirá con las mismas obligaciones y las mismas pólizas que van a salvaguardar al municipio. En ese orden de ideas, el nuevo contratista será otra firma que en este caso, debe ser contratada por la aseguradora:

“Mientras seguimos en el debate jurídico con la aseguradora y el contratista, la prioridad era solucionar el inconveniente que teníamos y la afectación causada a la comunidad. Eso ya se está dando, desde hace aproximadamente dos semanas se está trabajando y mitigando todo este impacto, entonces estamos a la espera de solucionar la parte jurídica, que será en el momento en que la aseguradora nos remita las alternativas que podemos tener para ceder el contrato. Cada vez nos ponemos fechas a corto plazo, inicialmente pensábamos que a 31 de julio la aseguradora nos iba a dar luz verde y tendríamos una alternativa concreta en términos jurídicos para la cesión del contrato, pero no fue así. Ahora esperamos que se nos dé nuevas alternativas para poder estudiar por parte de la Administración lo que nos proponga la aseguradora”, explicó la Ingeniera Dora Vera.

De acuerdo con la Secretaria de Infraestructura, en todos los tramos intervenidos, hablando netamente del porcentaje de ejecución que se pueda dar, se calcula que al finalizar el año 2015, según la rapidez con la que la aseguradora defina al nuevo contratista, se tendría solamente un avance cercano al 70% de la totalidad de la ejecución, mas no al 100%. Eso quiere decir que se podría dejar tramos cerrados, como los que ya se tienen en La Florida y León XIII 3 sector. Habrán sectores que tendrán más demoras y cuya ejecución terminará sólo hasta el próximo año, como son Ciudadela Sucre, Ocales, Pablo VI y Olivares, especialmente.

¿Por qué se habla de dos fechas para terminar totalmente las obras?

“En Ciudadela Sucre encontramos una invasión en el suelo por el que estaban aprobados los diseños de la EAAAB (Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá), eso nos obligó a hacer un rediseño para modificar las cotas de todo este sector, de modo que no tengamos afectación en el diseño general, es decir, los colectores que ya están construidos y a donde van a llegar nuestras conexiones. En el caso de Pablo VI, Ocales y Olivares, el rediseño se da específicamente en el tema de aguas lluvias, dada la construcción de las obras que hizo el acueducto para Ciudad Verde, entre estas un box culvert y una nueva a acometida de agua de 24 pulgadas (agua potable que pasa cerca de la Avenida Terreros)”, expresó la Secretaria de Infraestructura.

La Ingeniera Vera indicó que sumado a lo anterior, hay un tercer elemento que perjudicó el avance de la obra y no permitió el ingreso a nivel, en la altura que se tenía para las redes de aguas lluvias. Esto hizo que aguas arriba se cambiara el diseño, es decir, la profundidad que se había previsto en cada una de las tuberías. Por esta razón, los barrios Pablo VI, Ocales y Olivares, además de Ciudadela Sucre, finalizarían su ejecución el próximo año, completando así el 30% restante para terminar la totalidad de las obras.

“Lo del rediseño se dio porque en el momento en que le llamamos la atención al contratista, él dentro de sus obligaciones tenía que hacer precisamente la revisión de lo que iba a construir, pero sólo hasta el mes de febrero de este año empezamos a hablar de ese tema, por lo que se constató con la EAAAB cuál fue la afectación, para darle viabilidad a esos rediseños. En ese sentido, el contratista tiene toda la responsabilidad, porque en la estructuración del contrato es su obligación verificar los diseños antes de empezar la parte constructiva”, agregó la funcionaria.

En síntesis, superada esta etapa se espera que la Interventoría avale los rediseños que hizo el Consorcio Ediviales Soacha, para que estos sean insumo del cesionario del contrato, esperando que contrario a lo que ocurrió con el antiguo contratista, el nuevo sea realmente eficiente en su labor y pueda llevar a buen término la ejecución de las obras:

“Recibimos unos diseños ejecutados en la administración anterior, que tienen el aval de la EAAAB, pero en obra siempre se encuentran detalles que deben ser solucionados, porque de lo contrario tendríamos una afectación posterior y las obras no cumplirían con su cometido, que es mejorar la calidad de vida de los habitantes del municipio de Soacha”, concluyó la Ingeniera Dora Vera.