Teniendo en cuenta que Soacha es el primer municipio que posee la mayor población de individuos en proceso de reintegración, es de suma importancia que estos hagan parte del plan de desarrollo para fortalecer su trabajo mediante el cual buscan ser parte integral de la ciudad.


Uno de los mayores inconvenientes que han encontrado los habitantes en proceso de reintegración en Soacha, ha sido la falta de inclusión en los programas que buscan beneficiar a los sectores de la población denominados como especiales, razón por la que aseguran no tenerse en cuenta al momento de ejecutar dichos proyectos planteados por la administración municipal.

“A través de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), estamos tratando de articular con la administración municipal, para que quede plasmado en el plan de desarrollo, necesidades y acciones específicas que deben estar encaminados a la población en proceso de reintegración, tal y como deben serlo los programas de reconstrucción de paz, y de manera fundamental, temas de reconciliación en escenarios en los que estén víctimas y sociedad civil”, estableció Jacqueline Chávez, asesora de corresponsabilidad de la ACR.

Hasta el momento en Soacha se han acogido a 300 personas en proceso de reintegración, de acuerdo con las cifras de la Agencia Colombiana para la Reintegración. Actualmente 200 se encuentran activas en el trabajo de reincorporación, quienes son atendidas mes a mes a través del ente encargado en mención. Los cien restantes ya culminaron un proceso de incorporación que duró aproximadamente seis años y ahora hacen parte de la comunidad soachuna. La cifra de individuos con esta situación especial crecerá anualmente, debido a la condición del municipio como territorio receptor de población.

Uno de los temas de mayor importancia para mejorar en el municipio, desde el punto de vista y la situación de las personas en proceso de reintegración residentes en Soacha, es la educación, puesto que debido a que muchos debieron dedicar parte de sus vidas a asuntos bélicos, ajenos a sus intereses, algunos adultos aún son prácticamente analfabetas y requieren iniciar su cátedra desde cero.

De acuerdo con la asesora de corresponsabilidad, la educación para las personas en esta condición específica debe ser mejor planeada y trabajada en el municipio, con el fin de mejorar el proceso educativo de quienes luchan por reintegrarse.

“Para las personas que deben empezar su proceso educativo desde cero el problema radica en la disponibilidad de los cursos, ya que los asistentes se clasifican por ciclos, y debido a la falta de estudiantes no se alcanza a completar el cupo, y así es como deben ver clases al tiempo alumnos de diferentes ciclos, hecho que genera malestar y dificulta el aprendizaje de quienes lo necesitan”, puntualizó.

Finalmente otro aspecto de vital importancia para la población en proceso de reintegración es la seguridad, temática en la que hicieron una preocupante en observación, en la que algunos resaltan que es necesario empezar a cambiar el pensamiento en los habitantes de Soacha que ven la violencia social como un hecho normal, con el fin de concientizarlos a través de programas para que el aporte a la paz sea responsabilidad de todos.