Los familiares de Marisol Ochoa, una de las víctimas de la explosión de la polvorería el Vaquero el pasado lunes, por poco entierran el cuerpo equivocado luego de que Medicina Legal se confundió a la hora de entregar los cadáveres.


José Parra Méndez denunció que el cuerpo de su señora se lo entregaron a la familia de Jesús María Paniagua, también víctima de la explosión de la polvorería. Sin embargo, sobre las 4 p.m de ayer, el mismo Instituto de Medicina Legal se dio cuenta del error y llamó a las dos familias, antes de que se produjera el entierro. Méndez salió de inmediato al cementerio Campos de Cristo donde verificó que efectivamente la otra familia tenía a su esposa.

El entierro de Paniagua estaba programado para las 4 pm de ayer jueves, pero realmente el cuerpo que se encontraba dentro del ataúd era el de Marisol Ochoa, todo por un error de Medicina Legal.

Afortunadamente las dos familias se dieron cuenta a tiempo y ahora Medicina Legal se limita a responder que se trató de un error humano, sin pensar que en medio del dolor de la tragedia, la confusión generó aún más traumatismo e incertidumbre entre los familiares de las víctimas.