La Contraloría General de la República estableció seis hallazgos con presunta incidencia fiscal por 1.558 millones de pesos, durante una auditoria realizada a la Aeronáutica Civil, donde señaló problemas con la seguridad y la nueva torre de control del Aeropuerto El Dorado.


En desarrollo de la auditoría, se establecieron 38 hallazgos administrativos, de los cuales seis tienen presunta incidencia fiscal y los 32 restantes con posible implicación disciplinaria. Un hallazgo adicional dio motivo a la apertura de una indagación preliminar.

Los más relevantes tienen que ver con el pago del Plan de Garantía del Contrato 11000206 OK 2011, donde se estableció un detrimento patrimonial de 380 millones de pesos; y la no reposición a la Aerocivil por parte del asegurador de los equipos satelitales de la estación Cerro Santana, caso en el cual se determinó un hallazgo fiscal por 272 millones de pesos.

Además, estableció deficiencias en el desarrollo de los procesos precontractual, contractual y poscontractual de la entidad, “reflejado esto en la planeación (estructuración, estudios previos), así como en la ejecución de los contratos por el incumplimiento del plazo”.

Entre los aspectos más importantes, la contraloría señala deficiencias de la Aerocivil con respecto a la seguridad operacional de la aviación civil, “vistos desde la perspectiva de situaciones que afectan la capacidad del personal de control de tránsito aéreo en la nueva torre de control”.

Los problemas de seguridad relacionados con la nueva Torre de Control, están expuestos frente a la existencia de viga metálica en la sección media del vidrio de la cabina, que hace parte de la estructura de la ventanería, que limita la visibilidad para los controladores tanto de torre como de superficie.

Otro de los problemas está relacionado con un reflejo en los vidrios de la torre de control, que disminuye la visibilidad para el control del tránsito, especialmente en horario nocturno. Este reflejo se origina por las luminarias internas del techo en los vidrios de la cabina.

La contraloría detectó otros problemas relacionados con la construcción de la nueva torre en dos puntos específicos: Las escaleras en concreto no cumplen con la norma de sismo resistencia 10, además que la puerta de acceso y salida de la cabina no es hacia el exterior, lo que causa deficiencia en caso de evacuación por emergencias.

“Esta situación hace que existan riesgos de seguridad operacional y riesgo de que se presente un daño al patrimonio estatal por la necesidad de realizar nuevas inversiones para subsanar o mitigar la situación presentada, las cuales debieron ser detectadas en la etapa de diseños”, señaló el informe.

Para la contraloría, las recomendaciones dadas debían implementarse antes de la entrada en operación exclusiva de la torre de control, “ya que era bien sabido por la administración de las dificultades que tendrían para la implementación de las medidas de mitigación si la nueva torre entraba en operación plena”.

Fuente: ElColombiano.com