Problemas entre vecinos genera cancha de Quintas de la Laguna

La cancha principal de microfútbol del barrio Quintas de la Laguna primer sector, ubicada al lado del humedal Neuta, no cuenta con una malla adecuada para la protección de los jugadores. Quienes la usan aseguran que es demasiado baja y en más de una ocasión han generado inconvenientes.


La instalación del cerramiento de la cancha y parque principal de Quintas de la Laguna primer sector fue realizada por el Instituto Municipal para la Recreación y Deportes de Soacha para la adecuación y embellecimiento del lugar. Sin embargo la comunidad manifiesta que el enrejado instalado carece de las condiciones necesarias para ejercer el deporte tranquilamente.

“El encerramiento que el Instituto y la Alcaldía municipal instalaron es de aproximadamente dos metros con cincuenta centímetros que resultan insuficientes para mantener la pelota dentro del campo, además solo lo hicieron en tres lados de la misma, dejando una especie de “U” puesto que se supone que la última parte deberá ser instalada por la CAR. Sin embargo, en su lugar sólo se observa una pared de latas y polisombra, seguida de árboles que separan el parque del humedal”, explicó el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio, Javier Meneses.

La controversia generada por el estado de la cancha radica en la molestia que puede llegar a generar a las casas vecinas como a las obras que se están realizando sobre el humedal. “Eso afectaría directamente al salón multicultural, puesto que fácilmente puede resultar afectado el tejado del recinto debido al bajo perfil del cercamiento que no resulta suficiente para atajar el balón durante los pases largos en los juegos”, aseguró Mauricio Piñeros, habitante del barrio.

La propuesta que la comunidad le hizo a la administración municipal, a Planeación y al director del IMRDS, Daniel Carrillo, es ubicar en las partes norte y sur de la cancha una malla contra impacto de por lo menos seis metros, ya que esa sería la condición ideal para que las personas puedan jugar sin causar molestias a los vecinos cercanos al sector y a los constructores encargados de las obras de cerramiento en la ronda del humedal, quienes también deberán replantear la propuesta para el mallado que separará el parque del Neuta.