Los senadores María del Rosario Guerra y Alfredo Ramos, radicaron un proyecto de ley con el cual se busca que cualquier persona que realice pagos por medios electrónicos como tarjeta de crédito, débito, transacciones por internet o celulares, vea reflejado inmediatamente la devolución de 2 puntos del IVA.


La iniciativa propone en el mediano plazo una lucha contra todas las formas de criminalidad que se esconden bajo el manto del efectivo, tales como la corrupción, la evasión de impuestos y la inseguridad asociada con la extorsión y el secuestro, entre otros.

«La propuesta es incentivar el uso de medios electrónicos y se hará de varias maneras, uno: que la devolución que se haga del IVA se vea inmediatamente al pie de factura, que el colombiano vea que el uso de medios de pago electrónicos le genera un beneficio a su bolsillo. Segundo, vamos a desincentivar el uso del efectivo para que después de ciertos montos, que determinará la Superfinanciera, el que pague en efectivo pague adicionalmente una contribución parafiscal por usarlo», indicó Ramos.

Otro de los puntos esenciales es que «los pagos del Estado hacia los ciudadanos, como subvenciones o subsidios, se hagan por medios electrónicos y que los pagos que tengan que hacer los ciudadanos al Estado por multas o impuestos etc., se hagan a través de medios electrónicos».

De ahí que la intención sea que el Gobierno Nacional lidere este proceso, por lo que «adicionalmente estamos haciendo una solicitud expresa al Banco de la República para que estudien la restricción del uso del efectivo progresivamente, así como que llamamos al Ministerio de Hacienda para que gravámenes como el 4X1000 desaparezcan porque van en contravía de la formalidad de la economía», comentó el senador Ramos Maya.

El comentario de Ramos se complementó con lo mencionado por la senadora Guerra: «Estudios demuestran que el efectivo se está utilizando para corrupción, lavado de dineros, para el crimen y no está dejando trazabilidad para contribuir, por ejemplo, la parte impositiva. Se propone desincentivarse el uso de efectivo y ayudar a combatir esa economía sumergida que significa cerca del 38% del PIB que impide que tengamos la trazabilidad que se requiere».

¿Cómo se logrará?

Este proyecto de ley de transparencia de transacciones financieras también tiene como finalidad el aumentar la productividad económica y disminuir la informalidad en todas sus dimensiones (laboral, empresarial, personal, entre otras).

Para incentivar el medio de pago electrónico se establecerá la obligatoriedad a partir del 1 de enero de 2017 del pago con dinero electrónico cuando existan subvenciones, subsidios, devoluciones o cualquier transferencia de dinero entre el Estado y particulares, así como que se instaurarán mecanismos regulatorios y topes para costos asociados a medios de pago de transferencias de bajo monto, en cabeza de la Superintendencia Financiera.

Entre otras cosas, se creará el Fondo de Promoción de Medios de Pago Electrónicos, cuyo objeto será la ejecución y financiación de estrategias para promover el uso de medios alternativos al efectivo por parte de las micro y pequeñas empresas y por las personas naturales. Este Fondo se alimentará con una contribución de naturaleza parafiscal, no superior al 1%, de las que serán sujetos todos los pagos en efectivo superiores a un monto determinado por la Superintendencia Financiera.

Costo ambiental

No se puede dejar de lado el país ha gastado en los últimos años cerca de $1.3 billones por imprimir billetes y monedas, como lo dijo la senadora Guerra, «esto implicaría también reducir los gastos en este tipo de bienes y facilitar que no tengamos que andar con monedas y billetes a toda hora».

A su turno, el senador Ramos añadió que «se han utilizado en los últimos 10 años casi 10 millones de toneladas de papel en la impresión de billetes, esto es casi 300 mil árboles y se utilizan casi 1 millón 200 mil litros de tinta».