Decenas de carteles, afiches, pendones, vallas y demás elementos de propaganda electoral se encuentran en cada esquina del municipio, no sólo afectando la estética urbana de la ciudad, sino generando contaminación visual y malestar entre las personas que deben soportar a diario tanta publicidad, sin que al parecer haya una regulación estricta a este tema, a pesar de las normas que se han dispuesto para ello.


La molestia de los ciudadanos se hace evidente, no sólo al ver el abuso que se comete cuando se instala propaganda electoral en sitios que supuestamente no están permitidos, sino también por ver que las normas que existen para regular su uso no se aplican a cabalidad, más aún al saber que después de que terminen las elecciones, muy probablemente la mayoría de esos elementos permanecerán en el mismo sitio donde fueron instalados.

Consultando con algunos ciudadanos de Soacha, se evidenció el descontento que causa entre ellos el uso inadecuado de los espacios públicos para la instalación de propaganda electoral:

“Me parece que el exceso de publicidad política es un irrespeto hacia las personas que habitan el municipio porque se está utilizando un espacio que puede ser informativo para otra cosa más importante. Los políticos tienen medios para poder promover su discurso y sus propuestas, pero se aprovechan para pasarse de la raya, como siempre lo hacen, entonces para mí eso está muy mal. Creo que ellos deberían usar solamente los espacios en los medios y ya, porque eso de pegar afiches y repartir volantes debería ser abolido”, explicó Juan Guillermo Castiblanco, habitante de la comuna uno de Soacha.

“Considero que es de muy mal gusto que en los lugares públicos se pegue esta publicidad, porque desde ahí empieza el irrespeto hacia cada ciudadano. Quizás las personas no conocen sus derechos ni las normas que prohíben el uso inadecuado de los sitios públicos sin ninguna autorización. Por otra parte, después de que se acaban las elecciones, ningún político de los que ganan o pierden retira la publicidad”, agregó Óscar Romero, habitante de Soacha.

“Anteriormente se daba algo que se llamaba ‘el cartelismo’, donde los circos, los magos y la gente en general pegaban sus carteles, era todo un arte. Pero ahora no, ahora es una falta de respeto y más que tener la cara de un político ahí no tiene nada de atractivo. Además está todo lo que es la contaminación visual, porque aparte de que no es atractivo, nos va a hacer daño”, expresó Santiago Guillén, ciudadano del municipio.

Pero, ¿qué dice la normatividad? El Decreto No 253 del 7 de julio del 2015, ‘Por medio del cual se regula la publicidad política o propaganda electoral autorizada para las elecciones del 25 de octubre de 2015 y se toman otras determinaciones’, establece una serie de parámetros para la utilización de propaganda electoral, definiendo la cantidad que cada campaña puede utilizar y los espacios autorizados para ello.

De acuerdo a lo anterior, el mencionado Decreto dice en su Artículo 4, que los elementos máximos permitidos que cada campaña y candidato puede utilizar para hacer su publicidad exterior, son los siguientes: 5 elementos de publicidad exterior visual tipo valla para cada partido o movimiento político, un pasacalle por cada comuna y corregimiento que deberá estar a una altura única de 5 metros del nivel de la calzada, y una dimensión máxima de cuatro metros cuadrados; además de pendones y afiches no mayores a 1 metro cuadrado de dimensión, que deberán ser ubicados en la parte interna de las edificaciones, con previa autorización de sus dueños.

Por otra parte, el Artículo 6 del mismo Decreto habla de los lugares que están prohibidos para la instalación de publicidad política o propaganda electoral, entre los cuales se destacan: las áreas que constituyan espacio público, de acuerdo a las normas municipales y la Ley 9 de 1989, el Decreto 1504 de 1998 y el Acuerdo 46 del año 2000; las zonas históricas, edificios o sedes de entidades públicas o colegios oficiales; las zonas declaradas como reservas naturales, hídricas y en las zonas declaradas de manejo y preservación ambiental; los lugares en los que su colocación obstaculice el tránsito peatonal, en donde interfiera la visibilidad de la señalización vial, informativa y de la nomenclatura urbana, aun cuando sean removibles; vías principales, postes de apoyo a redes eléctricas y telefónicas, puentes, torres eléctricas y cualquier otra estructura de propiedad del Estado; estaciones y paraderos que hacen parte del sistema de transporte público del municipio.

De la misma manera, el Artículo 9 determina que se permite la instalación de 1 solo elemento de publicidad exterior visual tipo aviso por fachada de sede de campaña, el cual no puede superar el 30% del total del área de la fachada, ni superar un tamaño de ocho metros cuadrados.

Sin embargo, a pesar de que existen estas reglas de juego, la realidad es que la mayoría de ellas se infringen, teniendo en cuenta que un buen número de candidatos omite dichas determinaciones, excediendo tanto el límite de elementos autorizados, como los sitios donde se pueden ubicar. Así mismo, aunque se disponen sanciones a quien infrinja lo que dice el Decreto 253, como las dispuestas en el Artículo 10, en el que se habla de un plazo de 24 horas para hacer el retiro de la publicidad y multas de hasta 10 Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes, e incluso la notificación al Consejo Nacional Electoral para que investigue y aplique sanciones, por lo que se ve hoy en las calles de Soacha, al parecer son medidas que no se están aplicando.
Lo mismo sucede con lo dispuesto en el Artículo 11, respecto al desmonte de la publicidad que no cumpla con el lleno de requisitos contemplados en la normativa vigente, pues cada día hay más y más elementos publicitarios instalados de forma inadecuada.

Al consultar con algunos de los candidatos que han instalado su publicidad contrario a lo que dice el Decreto 253, ellos manifestaron no conocer el contenido de esta norma. Igualmente, indicaron que en algunos casos se ha recurrido a la instalación de afiches en postes, puentes y otros sitios no permitidos, como una alternativa para llegar a los votantes:

“En el tema de la publicidad se han instalado unas vallas y algunos pendones, sin embargo no hemos tenido notificación y ninguna orientación por parte de la autoridad respecto a dónde se puede ubicar y en dónde no se puede ubicar la publicidad. Seguramente ha fallado el tema de comunicación de la parte institucional con los partidos políticos. Aquí la gerencia de la campaña (yo no soy el gerente de la campaña) no ha recibido ninguna notificación por parte de la autoridad competente, pero en el momento que tengamos conocimiento, o alguna instrucción, se hará la debida corrección”, expresó Fernando Ramírez, candidato a la Asamblea de Cundinamarca por el Partido de la U.

“No desconozco las medidas en materia de publicidad, como quiera que el Consejo Nacional Electoral y los entes territoriales tienen que reglamentarlo. Pero tengo que decir que lamentablemente el Polo Democrático es un partido, que si bien tiene una representación en el Congreso de la República, no tiene la misma capacidad de los partidos tradicionales. En ese orden de ideas, hacer uso de una valla es bastante costoso para quienes estamos aspirando, por eso acudimos a los afiches, sin desconocer las medidas de prohibición. No obstante, entendemos que si nos toca hacer limpieza de lo que hemos instalado, estaremos prestos a cualquier llamado por parte de las autoridades”, indicó Juan Manuel Caicedo ‘Jumaca’, candidato a la Alcaldía de Soacha por el Polo Democrático Alternativo.

Finalmente, habrá que ver si tal como dice el Artículo 13 del Decreto 253, todos los candidatos de los diferentes partidos y movimientos políticos, retiran la publicidad que instalaron dentro de los 8 días siguientes a las elecciones del 25 de octubre.