Algo más de un mes de operación cumple la ruta G45-G46, la cual transporta a los soachunos desde las diferentes estaciones del municipio hasta el portal del sur y viceversa. Con el fin de mejorar el servicio en el municipio Transmilenio decidió que la ruta contara a partir del primero de julio con una hora más de servicio en la noche.


Hay que recordar que la ruta G45-G46 inició su operación el pasado 26 de mayo, y realiza paradas en las estaciones San Mateo, Terreros, León XIII y Despensa con el fin de llevar a los usuarios al Portal del Sur o desde este destino hasta las diferentes estaciones de Soacha. El horario de funcionamiento de esta ruta en hora de la mañana es desde las 5:00 a.m. hasta las 8:00 a.m. y en la hora pico de la tarde desde las 4:30 p.m. hasta las 8:30 de la noche.

La modificación que se efectuará en esta ruta se realizará en el servicio de la noche, ya que no finalizará a las 8:30 como venía funcionando sino a las 9:30 p.m. Vale la pena aclarar que las paradas y recorrido de este servicio no tendrán ninguna modificación.

“Me parece bueno, ya que la ruta ha agilizado el servicio, en este último mes no se han presentado bloqueos en el municipio como había venido sucediendo, lo que quiere decir que aunque la demanda es alta y la congestión permanece, el G45 ha ayudado un poco a mejorar la movilidad de Transmilenio en hora pico”, expresó Leonardo Rodríguez, residente de comuna tres y usuario del sistema masivo de transporte.

«Yo pienso que el servicio debería ser hasta las 10:30 por lo menos, ya que muchas personas estudiamos en universidades bogotanas en la noche y salimos a las 10:00 p.m., por eso nos beneficiaría muchísimo que ampliaran la ruta», expresó Johana Camargo, una joven estudiante universitaria habitante de Ciudad Verde.

Por lo pronto, los buses seguirán haciendo sus recorridos a baja velocidad, ya que es evidente que esta aumenta cuando se ingresa a Bogotá. El argumento para ello es el comportamiento peatonal en la vía, ya que durante el recorrido por el tramo de Soacha aún hay ciclistas y peatones que caminan por ella, convirtiéndose en un riesgo para los operadores de los buses articulados, quien aún no reciben la orden de aumentar la velocidad del vehículo.