La vereda de San Miguel celebró por tercera vez las ferias y fiestas del cuchuco, una actividad que reactiva la economía del sector e integra a la comunidad.


Buena comida y buen ambiente se vivió en la vereda San Miguel durante sus terceras ferias y fiestas que desde este año se conocen como el Festival del Cuchuco. Cientos de sibateños y turistas disfrutaron de toda la programación preparada por la Junta de Acción Comunal de San Miguel y los sectores vecinos.

Agustín Samudio, presidente de la Junta de Acción Comunal de San Miguel y organizador del evento, sintetizó los objetivos que ponen al sur de Sibaté de fiesta: “Para reunir fondos y para divertirnos”.

En esta ocasión, la actividad resultó en una exitosa vitrina cultural y gastronómica de la ruralidad sibateña. “Los recursos obtenidos serán invertidos en los regalos de navidad de los niños de San Miguel, en arreglos a nuestro salón comunal y en otras necesidades que tienen nuestros vecinos”, explicó Samudio.

El mismo anfitrión explicó que se le llaman Fiestas del Cuchuco porque el lugar donde se desarrolló la muestra se le conoce como el Alto del Cuchuco. “Tan pronto hicieron esta carretera que va a Fusagasugá, una señora creó un restaurante donde vendía la mejor sopa de cuchuco del sector; por eso se le llamó el Alto del Cuchuco a este lugar donde estamos haciendo nuestras ferias”.

Las ferias de San Miguel duraron 3 días. El sábado hubo una muestra comercial y ganadera, un encuentro de música campesina y una cabalgata, que partió de la plaza de toros y en la que llegó el alcalde Municipal José Uriel González Vargas y una amplia comitiva de turistas.

“Veo a todos los habitantes de San Miguel atendiendo y disfrutando de estas ferias que enaltecen la cultura del campo sibateño”, dijo el Alcalde.

El domingo hubo una alborada, una eucaristía, otro concurso ganadero, carreras de caballos y fiestas con orquestas.

El lunes una carrera ciclística, eventos culturales con artistas de la casa cultura La Quinta, una novillada y un concierto de música popular y norteña.

Todos coincidieron en destacar la importancia económica de San Miguel, uno de los centros productores de papa y fresa más importante de Sibaté, origen de cuencas hídricas como el rio Muña y destacado núcleo de producción ganadera.