¿Se acabó el celular en el colegio? Bogotá prepara nuevas reglas para estudiantes

La Secretaría de Educación trabaja en una resolución que regularía el uso de celulares, tabletas y otros dispositivos durante la jornada escolar, incluidos los recreos.

Hasta los recreos en los colegios públicos de Bogotá podrían dejar de ser un momento para revisar redes sociales, jugar en el celular o responder mensajes. La Secretaría de Educación prepara una regulación que pondría límites al uso de dispositivos durante la jornada escolar y buscaría que los descansos vuelvan a ser espacios de conversación, juego y convivencia entre estudiantes.

Para muchos estudiantes, el celular acompaña casi toda la jornada: llega al salón, permanece cerca durante las clases y también aparece en los recreos. Esa dinámica es la que la Secretaría de Educación de Bogotá busca reorganizar con una nueva regulación que se encuentra en preparación.

La propuesta contempla establecer límites para el uso de celulares, tabletas, relojes inteligentes y otros dispositivos electrónicos en los 412 colegios oficiales de la ciudad. Los cambios incluirían los tiempos de descanso y alimentación, aunque no se trataría de una prohibición total.

La secretaria de Educación, Julia Rubiano, ha señalado que el objetivo no es desconocer que la tecnología hace parte de la vida cotidiana de niños y jóvenes, sino definir en qué momentos puede aportar al aprendizaje y cuándo termina afectando la atención, el bienestar o la relación con los demás.

Por eso, las reglas serían diferentes según la edad. En la primera infancia se plantea evitar el contacto con pantallas; en los primeros años escolares, los dispositivos solo podrían utilizarse de forma puntual y con una finalidad pedagógica. En los grados superiores habría más posibilidades de uso, especialmente en actividades relacionadas con formación técnica, diseño o programación.

El tiempo frente a la pantalla preocupa

La propuesta se apoya, entre otros elementos, en un ejercicio realizado en 2025 con 400 estudiantes de cinco colegios oficiales. Los participantes estimaron que utilizaban el celular unas seis horas al día, pero los registros mostraron que el tiempo podía alcanzar hasta nueve horas.

Aunque el uso excesivo genera preocupación, el celular también es visto como una herramienta útil. El 76 % de los estudiantes consultados destacó su potencial para apoyar actividades educativas, una razón por la que la Secretaría no plantea eliminar por completo los dispositivos de las aulas.

La regulación también busca prevenir situaciones de ciberacoso y fortalecer la convivencia dentro de los colegios. En ese sentido, el Distrito considera que limitar el uso durante los descansos puede ayudar a que los estudiantes compartan de manera presencial y aprovechen esos espacios para interactuar con sus compañeros.

Por ahora, la resolución continúa en proceso de elaboración. Una vez sea expedida, los colegios deberán ajustar sus manuales de convivencia y definir cómo se aplicarán las nuevas reglas en cada institución.

Foto: Canva

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