Buena asistencia se vio en el teatro Sua para la presentación de la película ‘Se armó la gorda’, editada especialmente para personas con discapacidad visual y auditiva. A los participantes les agradó el encuentro pero piden más apoyo y actividades que les permita recrearse.


A las nueve de la mañana al teatro Sua empezaron a llegar personas en situación de discapacidad física, auditiva, visual y cognitiva, además de sus cuidadores y algunos grupos de colegio que fueron sensibilizados en torno al tema de la inclusión social.

La función de ‘Cine Consentidos’ se realizó con apoyo de la Gobernación de Cundinamarca en cabeza de la Secretaría de las TIC, esta es la segunda vez que se realiza una presentación de este tipo en el departamento, pues la primera función se llevó a cabo en Girardot.

“Quisimos vincular a todas las capacidades para que tengan una oportunidad diferente de hacer inclusión, hay personas con diferentes tipos de discapacidad en el lugar. La invitación es a seguir haciendo estas actividades, son muy buenas y reconfortante para las personas que no tienen esta oportunidad en las salas de cine convencionales”, expresó John Jairo Velasco de la Fundación San Nicolás de Tolentino, ente que lideró la actividad junto a la diputada Amparo Hernández y el concejal de Soacha Luis Eduardo Chávez.

A los participantes les agradó la jornada, así lo manifestó Gilberto Castillo, un adulto con discapacidad visual:

“Este programa me gusta mucho porque nos dan la oportunidad de estar en una película, porque así uno no vea, escucha. Estuve una vez en cine pero en Bogotá, es bueno que en el municipio hagan actividades así porque no sólo las personas videntes tienen derecho al cine”.

Por su parte, Luis Rodríguez, un habitante del barrio el Dorado, quien tiene discapacidad visual, expresó:

“Nunca había estado en un cine, fue estupendo porque uno puede asistir a ver películas en el sentido que uno se adapta y escucha la historia de la película. Uno va imaginando cada episodio y vive la película. Me gustaría que nos apoyen más en nuestros proyectos, nos capaciten, ahora con la Fundación San Nicolás de Tolentino tenemos acceso al deporte, pero en general nos falta más actividades y ayudas para poder desempeñarnos“.

Cuidadores y personas en discapacidad coincidieron en afirmar que la experiencia fue grata y que en el municipio hay avances en el tema de inclusión, sin embargo perciben que faltan espacios, actividades y mayores apoyos para las personas en condición de discapacidad. Incluso sienten que hay falencias en acceso a servicios médicos especializados, centros educativos incluyentes o especiales, entre otros temas.