Estudiantes de trabajo social de Uniminuto Regional Soacha organizaron un foro en la biblioteca de dicha institución, donde el tema principal de diálogo estuvo centrado en los imaginarios sociales que se tienen con respecto a la comunidad LGBTI.


El evento contó con la presencia de Carolina Rojas, filósofa de la Universidad Nacional y referente de género e identidades sexuales del Hospital Pablo VI de Bosa, también estuvo presente Alejandra Restrepo, estudiante de sociología de la Universidad Cooperativa de Colombia y miembro del colectivo LGBTIQ, que se diferencia del LGBT en la admisión de personas heterosexuales a sus propósitos sociales.

“La Universidad Minuto de Dios me invitó a hablar del tema LGBT bajo la perspectiva de identidades de género y orientaciones sexuales que son las construcciones que las personas hacen con su cuerpo en diversos géneros, los tránsitos que hacen las personas y también la forma en que se orientan en temas como el amor, de relacionarse, del deseo y del erotismo. La idea es romper los imaginarios y el estigma negativo que recae sobre las personas de los sectores LGBT mediante la sensibilización frente al tema de las identidades de género y las orientaciones sexuales no normativas, es decir, todo aquello que no esté estipulado dentro de la masculinidad, la feminidad o la heterosexualidad obligatoria, basados también en el documento de exigibilidad de derechos que es la política pública para la garantía de los derechos en la ciudad de Bogotá, cómo estos cuerpos en tránsito tienen la posibilidad de hacer la exigibilidad de sus derechos”, explicó la profesional.

Para ello se tuvo en cuenta la diferenciación que se hizo a cada uno de los subgéneros que se desprenden desde la orientación sexual de cada individuo, tales como travestis, transformistas, transgenerista, homosexual y transexual.

Por su parte, Alejandra Restrepo, quien se definió como una persona que no tiene género para criticar de igual forma a ese tipo de encasillamientos en los que se ven inmersos quienes deciden adoptar un estilo de vida distinto en cuanto a su orientación sexual, señaló que es hora de empezar a trabajar para cambiar la política pública y reconstruirla de manera que la participación igualitaria e incluyente sea un hecho.

“Las políticas públicas están, pero, ¿cuál es el problema? Que nosotros queremos como sector implementar más incidencia en las políticas públicas, nosotros queremos que la gente se dé cuenta de que todos somos diferentes y diversos, pero iguales sus derechos”, afirmó Restrepo, quien además contó que también hizo parte de un grupo de jóvenes barristas del equipo Los Millonarios; describió el ambiente jerárquico en el que se manejan los hábitos de sus integrantes y la manera cómo ella contribuyó a mejorar ese ambiente, con el propósito también de quitar el estigma social al que se ven enfrentadas estas personas.

Finalmente, Lorena Grajales, estudiante de trabajo social de Uniminuto y una de las organizadoras del evento junto a su compañera Pauline Moreno, se mostró satisfecha por los resultados y explicó las razones para su realización: “Creemos necesario que estos espacios de diálogo deben abrirse con las personas del sector, para romper los imaginarios negativos que se tiene referente a las personas de esta población. Como conclusión se llegó a que no se puede hablar de una reivindicación de derechos del sector, sino una reivindicación de derechos a toda la población en general”, puntualizó.