Alrededor de 60 personas en La Palma, San Luis de Gaceno y Yacopí, beneficiarias de la ‘Ley de Víctimas y Restitución de Tierras’, recibieron atención personalizada e integral del Sena y otras entidades estatales, como la Unidad para las Víctimas, la Defensoría del Pueblo y la Unidad de Restitución de Tierras.


El director Regional del Sena en Cundinamarca, Gustavo Adolfo Araque, declaró que “hemos aunado esfuerzos para lograr el retorno de estas personas, desarraigadas por el conflicto. Hoy estamos con ellas, ofreciéndoles alternativas de desarrollo integral”.

Además, el objetivo de estas actividades es generar un escenario de articulación entre las víctimas de la violencia y aquellas instituciones que avanzan en el cumplimiento de las sentencias emitidas por el Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Cundinamarca.

El director Territorial de la Unidad de Restitución de Tierras para Boyacá y Cundinamarca, Fabián Enrique Oyaga, aseveró que “uno de los temas que más expectativas generan entre estas personas es la posibilidad de que sus hijos puedan acceder a educación técnica o superior. Lo que el Sena hace con las familias restituidas es muy importante, porque les brinda esta posibilidad de formación y, además, les apoya en la formulación y el desarrollo de sus proyectos productivos”.

De acuerdo con este organismo, hasta el momento han sido beneficiadas 125 familias, restituidas 254 hectáreas e invertidos más de 700 millones de pesos en el desarrollo delos proyectos productivos familiares, en los municipios de La Palma, San Juan de Rioseco y Yacopí.

Para Oyaga, el acompañamiento del Sena es fundamental, toda vez que la meta es garantizar la restitución de las tierras y ayudarles a estas personas en la ejecución de sus ideas de negocio, de tal forma que les sea posible asegurar su sostenibilidad y la de su núcleo familiar.