El SENA implementó desde el 16 de marzo el teletrabajo y la formación virtual en todos sus programas, atendiendo  las medidas y protocolos establecidos por el Gobierno a causa del contexto nacional que se vive.

En la Regional Cundinamarca este nuevo escenario laboral ha permitido que aprendices y trabajadores construyan nuevas formas de relacionarse para ejercer de manera eficiente sus tareas diarias; también se ha fortalecido el trabajo colaborativo, gracias a la oferta variada de herramientas tecnológicas que han facilitado el desarrollo de proyectos de forma más ágil y eficiente aprovechando íntegramente el conocimiento colectivo. 

Para Orlando Achury, instructor de Sistemas Solares Fotovoltaicos del SENA Girardot, el mayor reto que ha tenido frente a la formación es “llevar a la virtualidad aquellos componentes que son prácticos y requieren de una supervisión directa para poder ser corregidos y avanzar, pero  desafortunadamente nuestras telecomunicaciones no cubren muchas de las áreas donde viven nuestros aprendices, lo que nos ha permitido evaluar en qué necesitamos mejorar como país para participar de la era digital”.

Durante estas semanas los instructores no solo tienen el desafío de impartir la formación desde un computador, también deben velar porque los aprendices sigan motivados en las clases y cumplan con los trabajos asignados. 

 “Mantengo un contacto permanente por WhatsApp con mis aprendices, les insisto en la importancia de continuar, les doy herramientas para que no me sientan ausente o lejano, les consulto por su salud mental y emocional. Una vez llegan a la sesión en línea, trato de tener un espacio introductorio de unos 10 minutos para socializar temas no necesariamente de la clase, estoy muy pendiente de sus preguntas y consultas, trato de que todos despejen sus dudas,” manifiesta Víctor Rivera, Instructor de Gestión Administrativa del SENA Soacha.

Laura Gómez, aprendiz del SENA Chía, expresa que la formación virtual hasta el momento la ha recibido de manera oportuna, “siento que ahora necesito más tiempo para captar la información, además soy vocero de la ficha, entonces tengo la responsabilidad de informar a mis compañeros de todas las actividades que envíen”.

Alba Monroy, contratista del SENA Fusagasugá, dice que el trabajo colaborativo ha sido muy provechoso, “hemos apoyado a las coordinaciones misional y administrativa del centro, trasladamos las reuniones de la subdirección a reuniones virtuales por Teams, ha sido súper chévere, nos ha permitido ser muy concretos en los temas a tratar, y pues seguimos con la calidad humana, hasta celebramos cumpleaños”.

La reorganización cultural que se ha implementado en torno al teletrabajo y la formación virtual de la Regional Cundinamarca ha permitido una mayor capacidad de innovación en las labores diarias, ya que cada participante tiene la oportunidad de contribuir según sus habilidades y posibilidades, a la construcción de un proyecto colectivo y esto motiva al trabajo, porque todos, de alguna manera, son corresponsables de lograr los objetivos propuestos.