Es alarmante la situación de inseguridad que viene padeciendo el municipio de Soacha en toda su extensión, y si esto no es un abandono en el ejercicio de las funciones propias de la Policía y funcionarios de la municipalidad, “apaga y vámonos”, dice el ya viejísimo refrán. Y no importa la fecha, porque todo lo ocurrido en relación con la seguridad local no solo produce comentarios por la actuación de las autoridades, sino que son producto de las mismas, que por su ineficacia permiten toda clase de violaciones y la ineficacia de sus funcionarios que ignoran o se olvidan de sus obligaciones por las cuales les pagan cumplidamente su salario. Pero, ¿para qué cumplirlas cuando casi nadie las recuerda ni tiene tiempo para cumplirlas? Bonito así, deben repetir personalmente todos los empleados al servicio del municipio.


Pero veamos si lo anotado para analizarlo ocurre o no, o si hace parte del ordinario trajín de los empleados del municipio, por hechos que no importa si fueron hace 15 días, 3 meses, un año o más. Un ciudadano fue atracado por dos delincuentes al frente de la Secretaría Municipal de Gobierno cuando se dirigía al Parque Principal a las 4 de la tarde por dos sujetos que le robaron el celular. Frente a las casetas de las almojábanas, que no están a kilómetros de la Alcaldía y de la presencia o ausencia de la Policía, una persona que dejó su carro durante tres minutos para realizar alguna diligencia, a su regreso encontró que lo habían abierto y robado un computador, el radio y una carpeta, pero nadie vio. Ni siquiera la Policía que debía permanecer al frente de la Alcaldía. Y, entonces, las preguntas son: ¿la Policía estaba cumpliendo con sus obligaciones de vigilancia? ¿Tampoco observaron nada las personas que se encontraban por allí? La repetición de los vecinos es que son constantes los ladrones que abren los carros y se llevan lo que encuentran. ¿Y la Policía qué? Sólo decir que “ha habido una reducción de los delitos en Soacha”. En tales condiciones, hacia las 5 o 6 de la mañana, tampoco se dio cuenta la Policía de un muerto que estaba al lado de una dependencia de ellos y ni siquiera lo observó un agente que salió cuando él estaba allí, sobre el piso. Será que toda la Policía de Soacha está ciega, sorda y muda? O, ¿cumple con sus obligaciones?

Qué vergüenza, señor comandante de la Policía y agentes a su servicio. ¿Qué hacen cuando los ladrones, que también se dice son conocidos por todos y hacen de las suyas? ¿Qué ha hecho o hacen las autoridades para terminar con los ladrones que andan por todas partes? ¿Acaso se han reunido para analizar la situación y acabar con semejante lacra? ¿Hasta cuándo los habitantes de Soacha estarán sometidos a los ladrones? ¿Se están cumpliendo las obligaciones que impone la Dirección de la Policía Nacional?

Está seguro, señor Alcalde, que ¿la Policía cumple a satisfacción con los deberes y obligaciones que le impone la Ley? Recuerde, señor comandante de la Policía que cumple sus funciones en Soacha, “que ella es un cuerpo armado permanente, a cargo de la Nación, cuyo fin primordial es el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas, y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz.

De otra parte, el artículo 315 de la Constitución Nacional en su numeral 2º determina que son atribuciones del Alcalde: “Conservar el orden público en el municipio, de conformidad con la Ley y las instituciones y órdenes que reciba del Presidente de la República y del respectivo Gobernador…” El Alcalde es la primera autoridad de policía. La Policía Nacional cumplirá con prontitud y diligencia las órdenes que le imparta el Alcalde por conducto del respectivo Comandante”.

¿Estará claro lo aquí consignado o nos quedará alguna duda?

José Ignacio Galarza Mayorga