Termina el año 2009 y con él también termina el segundo período de sesiones ordinarias y extraordinarias del Concejo Municipal de Soacha, sin que la mayoría de sus integrantes se puedan destacar por la presentación de algún proyecto de verdad importante, de iniciativa personal o colectiva, es decir de bancada, que haya hecho méritos para justificar su presencia en el concejo y ante sus electores.


De este pobre y gris balance surgen varios elementos de análisis, sobre todo por que la mayoría de proyectos, 49 en total, 42 fueron de iniciativa del Gobierno Municipal, le sancionaron 21, es decir el 48.5%% del total presentado y le archivaron o le devolvieron 27, y los pocos que tuvieron lugar en el seno de la oposición, no representaban los intereses y necesidades de las comunidades que dicen representar y por las cuales fueron electos concejales.

Un ejemplo de esta última afirmación es el proyecto de acuerdo presentado por el Honorable Concejal Arthur Bernal Amorocho de Cambio Radical “por medio del cual se adopta el día de la biblia en el municipio de Soacha” lo que de paso puso en evidencia la poca fe de nuestros concejales, toda vez que el proyecto fue archivado, y porque finalmente dentro del espíritu de los creyentes, cristianos y católicos, la biblia es un libro que se debe leer todos los días y además no le corresponde al gobierno precisamente decretar días especiales para la lectura de un texto que sólo corresponden al ámbito privado y al fuero interno de los ciudadanos.

El saliente Presidente de la Corporación, concejal César Rico Mayorga del hoy desaparecido partido Convergencia Ciudadana , según se desprende del informe de la secretaría del Concejo, no presentó absolutamente ningún proyecto, convirtiéndose de paso curiosamente en defensor de lo público, junto con el concejal Eleazar González de Cambio Radical.

Pero si por esos partidos llueve, por los demás no escampa: Gloria Uribe y Nohora Evelia Escobar, terminaron el año, seguramente contra sus deseos, involucradas en irregularidades que denunció el gremio de los colegios privados, mientras la concejala Nelly Cubillos Bello e Ignacio Roya del Polo Democrático, luego de aprobar la creación de la empresa de aseo internacional el año pasado, con lo cual daban un voto de confianza a la privatización, no le dieron en esta oportunidad su respaldo al gobierno en la aprobación de las ciudadelas educativas.

Los demás miembros de la coalición de gobierno fueron los ponentes de los proyectos presentados por el ejecutivo municipal, lo que si bien es importante como experiencia personal para cada uno de ellos, hace surgir la duda de su verdadera capacidad para estructurar proyectos de alto impacto social que sean presentados a iniciativa de las respectivas bancadas y correspondan en consecuencia con la confianza y la responsabilidad que le delegaron sus electores

En primer lugar la oposición que se quiso hacer al gobierno municipal fue una oposición que más que ejercer verdadero control político y la presentación de importantes proyectos, a lo que se dedicó fue a torpedear de manera sistemática y permanente la acción del gobierno frente a los más importantes proyectos sociales que se radicaron para su respectivo trámite, debate y aprobación.

El principal objetivo de la oposición en este segundo período de sesiones continuó siendo la búsqueda de argumentos de orden jurídico y administrativo para buscar la caída y destitución del Alcalde sin que hubiera logrado su propósito, quedando todos finalmente con la pólvora mojada para celebrar.

Vanos fueron los esfuerzos de algunos sectores políticos de la oposición del municipio que agotaron no sólo recursos sino su pobre retórica para descalificar la gestión de gobierno y aunque la oposición fue convocada a participar en forma propositiva en la administración actual, no es menos cierto que desde el principio, esa oposición, dando la mejor muestra de falta de identidad y pertenencia, se obsesionó con la idea de tumbar el gobierno dejando de lado la otra mitad más importante del mandato de sus electores: la presentación y aprobación de proyectos.

En segundo lugar, la oposición de gobierno fue en realidad un acuerdo sin bases, coherencia y solidez, que se puso en cuestión y flaqueó cuando se debatieron en la corporación los proyectos propuestos por el gobierno con mayor impacto social, por lo cual hubieran quedado en un verdadero entredicho frente a sus electores, toda vez que ellos irán a ser los principales beneficiados con la aprobación de los mismos.

En tercer lugar queda demostrado que la oposición no representa dividendos para «la oposición», y que por el contrario hubiese sido más benéfico para ellos apoyar proyectos gubernamentales de gran importancia social para los ciudadanos de Soacha de manera consensuada, demostrando que las necesidades de los ciudadanos están por encima de los intereses políticos y de ciertas actitudes retaliatorias de algunos sectores políticos por la pérdida de 20 años de poder.

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