Un verdadero ejemplo de unión y ‘progreso’ fue el que dieron líderes y habitantes de este barrio de Soacha.  Invirtieron $26 millones en el escenario sin ayuda de políticos ni alcaldía.

Los residentes del barrio el Progreso de la comuna cuatro, en cabeza del presidente de la Junta de Acción Comunal, Hugo Cruz, son un ejemplo de unión y compromiso con el desarrollo de su comunidad; con múltiples actividades consiguieron los recursos para tener en su barrio un escenario deportivo.

Don Hugo cuenta que desde hace aproximadamente cinco años tenía guardado $5.700.000 para el proyecto de las canchas, pero fue hasta que habló con Paola Calderón y Mélida Ramírez que decidieron emprender toda clase de iniciativas para sacar el proyecto adelante.

Fue así que se organizaron y sacrificaron durante varios meses los domingos, día de descanso y de compartir en familia, para organizar rifas, bazares y toda clase de eventos con el fin de recoger recursos. Hablaron con la comunidad y empezaron a cobrar los dineros atrasados de la fontanería, todo dirigido hacia este propósito.  Cuentan que hubo vecinos que colaboraron con lo que podían, ya fuera con cincuenta mil o cien mil pesos; el hecho es que toda la comunidad se unió para apoyar estas iniciativas, tanto los migrantes venezolanos como los residentes colombianos que habitan en esta zona y conviven amigable y pacíficamente.

El costo del escenario deportivo, que contiene una cancha múltiple, fue de $26.000.000, de los cuales aún están debiendo $8.000.000, por lo que piensan continuar con actividades para terminar de pagar y conseguir nuevos recursos con el fin de poner el enrejado y construir las gradas.

La comunidad del barrio el Progreso se esmeró mucho en este proyecto que hoy los enorgullece, así que la celebración no podía ser menor. Para la inauguración de estas canchas, realizada el sábado 25 de septiembre, se realizó un torneo relámpago de microfútbol que contó con la participación de un equipo de jóvenes venezolanos y varios equipos del municipio, además tuvieron la contratación de arbitraje, narrador y comentarista que le dieron un aire profesional al evento.

La festividad fue por lo alto; la comunidad del barrio el Progreso celebró con juegos pirotécnicos, rifas y comidas. Bailó y se alegró al ritmo de una orquesta, demostrando que, como ellos mismos lo expresan, no es necesario que haya un líder político para lograr algo, sino que por medio de la unión y el apoyo entre la misma comunidad y con la iniciativa y la realización de diferentes actividades, se pueden recoger fondos para realizar obras que los beneficien.

 Paola, Mélida y don Hugo son ejemplo en su barrio y dicen que escenarios como este son muy importantes en ese y en todos los sectores, porque por medio del deporte y de iniciativas como esta se logra ocupar el tiempo libre de los niños y jóvenes, alejándolos del vicio y arrebatándoselos a la delincuencia.

Por Sary Tovar