Techos y cubiertas dañadas, árboles caídos y riegos averiados, fueron algunos de los daños causados por el fuerte vendaval.

Desde pasadas las 10:00 a.m. de este domingo y casi hasta las 2:00 p.m., los habitantes de algunas veredas del corregimiento uno, especialmente San Jorge y Hungría, vivieron una experiencia natural poco grata, ya que un fuerte vendaval pasó por la zona, ocasionando daño a viviendas, árboles, cultivos y a la red eléctrica.

Lo que cuentan los residentes del corregimiento es que comenzó un fuerte viento en forma de remolino; inicialmente levantó polvo y después comenzó a desprender techos y cubiertas de viviendas y establos, se llevó objetos de las casas, tumbó árboles, dañó los riegos y aflojó las cuerdas de la energía.

En el piso quedaron los techos de establos y viviendas

“Fue terrible, no salimos de las casas, algunos colocaron palos sobre los techos para evitar que el viento se llevara las tejas. Los niños estaban muy nerviosos y las personas que viven cerca de bosques sufrieron pánico porque escuchaban crujir los árboles, incluso caer ramas”, dijo Rocío Landínez, presidenta de Asojuntas del corregimiento uno.

Aunque hasta este lunes se levanta un censo real para conocer la cantidad de viviendas afectadas y los daños dejados por el vendaval, los primeros datos indican que 4 viviendas de la vereda San Jorge y 2 de Hungría quedaron sin techo, además de árboles caídos y daños a cultivos y riegos.