En una primera socialización, la Secretaría de Educación y la firma Colegio Consorcio Las Villas, establecieron los primeros bosquejos de lo que será el trabajo de continuidad de las obras abandonadas en la sede La Fábrica de la Institución Educativa. Sin embargo, la comunidad no confía plenamente en la diligencia de estas entidades.


Mediante una reunión efectuada en el plantel educativo, se presentaron los nuevos contratistas que continuarán con las obras de refacción de las instalaciones del colegio, en donde por más de año y medio, los docentes, estudiantes y el personal de aseo, han tenido que arreglárselas para poder convivir en un espacio inadecuado para sus labores educativas, laborales y de recreación.

“El proyecto que estamos arrancando hoy se tiene planeado ejecutar en cinco meses, que es la etapa de consultoría para obtener la nueva licencia de construcción y comenzar las obras, en esa etapa de consultoría se va a hacer todo el análisis de la estructura actual y los ajustes que sean necesarios para el buen funcionamiento y construcción de la misma, junto con su terminación”, explicó María Eugenia Casasbuenas, profesional universitaria de la dirección de planeación de la secretaría de Educación.

Hay que mencionar que el plantel educativo se encuentra distribuido por bloques en los cuales ya se tiene contemplado un plan de diseño a seguir, es por eso que dentro de estas obras y de acuerdo a lo explicado por arquitectos e ingenieros del consorcio, se realizarán entre otras las siguientes construcciones correspondientes a los contratos 599 de 2014, el cuál es el de obra, y el 651 del mismo año, correspondiente al de interventoría.

o BLOQUE A: Aulas de arte e informática con capacidad para 40 alumnos.
o BLOQUE B: Un bloque de aulas con capacidad también para 40 alumnos cada una.
o BLOQUE F: Baños y cocina para el personal que labora allí.
o BLOQUE H. Un cuarto de basuras y un cuarto térmico.

Precisamente, las inquietudes de la comunidad educativa se basaron en algunas mejoras que hay que implementar en el diseño debido a la falta de elementos básicos para poder desarrollar sus labores cotidianas en el plantel. Es así como rampas y la puesta en funcionamiento del ascensor para personas en condición de discapacidad, fueron algunas de las exigencias de estudiantes y del personal que realiza las labores de aseo del colegio.

“La verdad nosotros no podemos adelantarnos a cosas que no conocemos, si bien es cierto todo el procedimiento ya está basado en unas normas y unas leyes que ya están establecidas, yo no puedo decir que en la ejecución de la obra no se presente alguna eventualidad o algún imprevisto, son cosas que incluso la misma ley lo sabe como son las prórrogas y las adiciones. Entonces hasta no contar con el diagnóstico del estado actual y la licencia, no podemos decir si podemos hacer el proyecto en los siete meses faltantes o no, pero la idea es que los contratistas se ajusten al tiempo que se tiene estipulado para el proyecto”, declaró Casasbuenas.

El desarrollo de la reunión y lo expuesto allí no calaron muy bien entre la comunidad educativa, especialmente en los estudiantes, quienes son los principales afectados con el abandono de las obras. Ellos manifiestan que el encuentro realmente no sirvió para mucho debido a que no se ofrecieron soluciones concretas ni alternativas para disminuir los tiempos de entrega y, por el contrario, son muchas las trabas que se colocan para poder llevar a buen recaudo el proceso de construcción faltante.

“De todo lo que hablamos nada van a solucionar porque ya todo está escrito en unos planos y ya no se pueden alterar esos papeles, esperar a ver si de aquí al otro año ya tenemos la institución completa para las futuras generaciones que se acercan a este colegio. No tenemos aulas múltiples ni canchas de fútbol, o sea que nos toca jugar en ese tierrero; tampoco tenemos un área de química ni espacios donde recrearnos”, aseguró Bryan Pardo, estudiante de La Fábrica.

“Quedamos inconformes porque necesariamente la opinión de la comunidad debe contar en una obra de estas, pues ellos hacen todo en base a lo que creen, pero no piensan en un bienestar para la comunidad, sencillamente necesitamos espacios donde podamos estar cómodos, no solamente una estructura donde vengamos a estudiar sino donde tengamos recreación. Lo que se necesita urgentemente es la implementación de las escaleras porque no hay manera de evacuar en caso de que, Dios no lo permita, haya alguna emergencia”, expresó Carol Mancipe, representante estudiantil.

Otra de las personas que expresó su molestia fue el veedor de la comuna seis Pedro Guzmán, quien junto a su equipo de trabajo, denunció la presunta negligencia de la administración municipal, específicamente de la Secretaría de Educación al no facilitar de manera oportuna los contratos que se están manejando en la realización de esta obra. Y es que en la reunión hubo una polémica que se generó por el cobro que se está realizando a la veeduría para poder acceder a dichos contratos, siendo que este obstáculo nunca se le había impuesto al momento de solicitarlos.

“La ingeniera María Eugenia nos expresó que de acuerdo al decreto 976 está reglamentada la expedición de fotocopias y nosotros entendemos que eso es así y no solo en ese decreto sino que el código contencioso administrativo dice que las fotocopias salen a costa de uno, pero es que son unas trabas para demorarle a uno la información porque el valor de las fotocopias a la hora de la verdad no es mucho, cuando nos podrían enviarlo vía correo. Nosotros no entendemos cómo hubo una adjudicación el 17 de julio y es la hora que la Secretaría de Educación no ha subido al portal de contratación estos dos contratos”, señaló Guzmán.

Finalmente, expresó su intención de seguir realizando la veeduría junto a sus compañeros de la comuna seis de manera que lleguen a buen término y sean los estudiantes, junto a la comunidad educativa del plantel, los principales beneficiados, no obstante afirmó que lo que se desea es ser un apoyo hacia la administración municipal en este sentido, de manera que se abra un camino que conlleve al buen término de las obras.