Con teatro al aire libre, caminatas, presentaciones artísticas y culturales, sancochos, ajiacos, chocolatadas y canelazos, jóvenes y participantes resisten el paso del tiempo en medio del paro nacional.

El sol, la lluvia, la polución, el Esmad y hasta algunos improperios, no han sido impedimento para que cientos de jóvenes, líderes e integrantes de organizaciones y colectivos sociales se manifiesten como apoyo a una lucha que se siente en todo el país.  

En Soacha hay sitios identificados donde se concentran los manifestantes, como la universidad de Cundinamarca y el parque principal de la ciudad, pero sin duda, la calle 22 con autopista es el punto icónico de esta lucha popular que tiene a los jóvenes como promotores de un cambio.  

Entre algunos hay miedo de hablar y poner la cara ante las cámaras por las posibles represalias del mismo Estado, pero sin ellas, varios se atreven a expresarse porque consideran que deben ser escuchados. “Luchamos por un mejor país y un mejor municipio, por tumbar una clase corrupta que nos gobierna y porque todos tengamos acceso a la educación, a la salud, al transporte y al empleo, y en Soacha específicamente para que se elimine el exagerado cobro del impuesto predial”, dijo un joven que arriba todos los días a la calle 22 con autopista Sur.

Y es que todas las noches en el denominado ‘Tropezón’ de Soacha se concentran jóvenes y adultos a tertuliar alrededor de una hoguera y un canelazo, y en algunas jornadas llegan lanzafuegos y grupos artísticos a apoyar. Incluso conductores o transeúntes les donan comida o hasta dinero, y con sus cornetas y pitos los alientan. “Pues no estoy de acuerdo que cierren la vía porque nos perjudican a muchos, pero hay que apoyarlos, es una lucha de todos”, dijo un transportador que pasaba por el lugar.

Quizá, mientras persista el paro, la calle 22 con autopista en Soacha siga siendo el sitio de concentración de personas inconformes que buscan un cambio y una transformación social, empezando por el mismo municipio de Soacha.