Los pronósticos del desastre que se produciría en Soacha con la aprobación arbitraria de la construcción de 220.000 “nuevas soluciones” de vivienda entre el año 2010 y 2016 se están cumpliendo milimétricamente.


Las cifras estadísticas de la miseria en nuestra ciudad son pavorosas realmente y sobrepasan la media nacional del desastre en que el neoliberalismo ha convertido a Colombia.La pobreza, el desempleo,la falta de oportunidades, el pésimo servicio de salud y educación junto con las lacras sociales de la inseguridad y la atormentada movilidad, dan testimonio de semejante panorama.

55.000 victimas registradas, el 85 por ciento de la población en Sisben 1 y 2,desempleo del 20% y las caras taciturnas de la desesperanza que vemos en nuestras calles, lo prueban.

En contraste, en nuestra ciudad no a todo el mundo le va mal. Los grandes negocios de “desarrollo urbano” generados en nuestro territorio así lo confirman.
Tres ejemplos emblemáticos de meganegocios hechos a nuestras espaldas, literalmente, y a costa de la depredación de nuestro territorio así como del deterioro de los derechos de nuestra gente y a favor del voraz interés de capital financiero nacional y multinacional lo comprueban.

Una mirada somera al primer negocio es el motivo principal de este cabildo, en buena hora citado por el Concejo Municipal.

1. En el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, del cual hizo parte fundamental Juan Manuel Santos, se aprobó la construcción de 220.000 viviendas en el territorio de Soacha en menos de 8 años, contraviniendo todas las normas legales en materia ambiental, en seguridad, en servicios, en equipamento de infraestructura educativa, en espacio público y en movilidad, argumentando como primera razón la falsa premisa de satisfacer la demanda de vivienda de una creciente población.

Y para tal fin, desde las más altas esferas del poder del Estado y de las élites empresariales, se puso en marcha un elaborado y sórdido plan que incluyó el cambio del uso del suelo del territorio y mediante un decreto se privó a la entidad territorial y a las autoridades locales de la autonomía y competencia para decidir sobre su propio territorio.

Tamaño despropósito fue llevado a cabo en un ruin contubernio entre el Gobierno Nacional de la época y agentes del capital financiero nacional y mundial para enriquecerlos en forma salvaje mediante el uso indiscriminado del territorio de Soacha.

Una simple operación matemática muestra la verdadera dimensión del gigantesco negocio.

220.000 viviendas multiplicadas por 75 millones de pesos en promedio arroja la astronómica suma de 16.5 billones de pesos que obtendrán los más poderosos empresarios de la construcción.Pero esto no para allí.

Si a esto le agregamos y multiplicamos la financiación bancaria de los créditos con la cual se castiga al pueblo colombiano gracias a las altas tasas de interés que establece el gobierno en el sistema financiero para incrementar aún más las ganancias de los poderosos empresarios de bancos y constructoras, llegamos a la conclusión que un crédito bajo estas onerosas condiciones se paga 5 0 6 veces con lo cual los compradores de estas viviendas terminaran pagando la suma de 100 billones de pesos.

¿Qué es un billón de pesos?

En ocasiones solemos repetir cifras pero no calculamos la verdadera dimensión de ellas. Un billón de pesos equivale a un millón de millones de pesos, como todos sabemos.

Y esto significa por ejemplo que cualquiera de nosotros que tuviera un billón de pesos, gastando un millón de ellos cada dia, tardaría 2740 años para gastarlo en su totalidad. Eso quiere decir que Luis Carlos Sarmiento Angulo dueño de la mitad de los bancos del país se gana con el negocio de la venta del suelo de Soacha la suma de 40 billones y para gastarlos en su totalidad requeriría más de 100 mil años y todavía le quedaría plata.

Pero mientras eso ocurre los soachunos carecen de todo. Los que estábamos, los que han llegado y los que llegaran de seguir las cosas así.

2. Miremos el otro gran negocio. Trasmilenio. Con un agravante, que mas parce un chiste, según ellos, que “opera a perdida”.

Dicen las cifras, entregadas por ellos mismos que diariamente transportan 85.000 pasajeros, es decir que diariamente facturan 3700 millones de pesos,que multiplicado por los 365 del año,la suma de un valor de 1 billón 350.500 millones de pesos, de los cuales el 95% queda en manos de las 9 familias propietarias y operadoras del sistema. Es decir que en manos privadas queda más de 1 billón doscientos mil millones de pesos, que con una tasa de ganancia superior al 20%, se puede deducir y concluir que esos empresarios ganan anualmente algo así como el valor del presupuesto anual de Soacha.Y sin alimentadores.

Soacha debe exigir la inclusión en el proyecto Metro como solución clara y real a la movilidad de Soacha y no apostarle a la fase II y III de Transmilenio, un sistema a todas luces insuficiente y ya colapsado.

Pero ante esta dantesca situación, surge una luz de esperanza. La lucha popular por medio de la movilización ciudadana, pacífica puede lograr que el gobierno nacional atienda los problemas de Soacha aprovechando esa gran ola de indignación que se suscito en los últimos tiempos en la ciudad.

La ciudadanía, la administración y el Concejo municipal en unidad, puede lograr grandes cosas si mantenemos una actividad constante y significativa que muestre al gobierno nacional que ya nos cansamos y que no nos detendremos hasta que se atiendan los justos reclamos.

Igualmente invitamos a todas las fuerzas politicas, economicas, culturales y a la ciudadania en general a que se sumen a esta gran gesta denominada «TODOS POR SOACHA»para presionar la atencion de Juan Manuel Santos a la gran problemática de la ciudad.

No tengo en mi memoria una coyuntura como la actual en la que el Alcalde y el Concejo se hayan pronunciado de forma tan contundente y clara ante la ignominia y la injusticia. Por esa razón felicitamos a la corporación y al alcalde municipal y los invitamos a hacer historia cambiando la realidad actual dejando una mejor ciudad a nuestros hijos y nietos y manifestamos nuestra disposición para continuar y no desfallecer en la lucha por Soacha.

Ponencia presentada en el marco del Cabildo abierto de Soacha.