Según la última encuesta Multipropósito que incluyó a 31 municipios del departamento (20 de la Sabana y 11 cabeceras de provincia), realizada por la Secretaría de Planeación de Bogotá en colaboración con el Dane, Soacha presentó las peores condiciones de vivienda a nivel cualitativo.


Si bien es cierto Soacha presenta condiciones parecidas a las que se viven en Bogotá debido a su proximidad, las condiciones inadecuadas de las viviendas representa una clara disparidad entre ambas zonas.

Este municipio presentó mayores índices de malas condiciones en viviendas a nivel cualitativo, con un 24,6 por ciento, superando en un 19,1 por ciento los niveles de las localidades de la capital.

Es decir que, en términos de viviendas con pisos inadecuados; hogares que habitan en viviendas con tres personas por cuarto y hogares que no cuentan con al menos un servicio público como acueducto, energía, recolección de basuras, etc., Soacha presenta déficit habitacional, hasta supera a otros municipios de la Sabana de manera considerable. En cuanto a las cabeceras de provincia, Medina también alcanza un número alto con 12,3 por ciento.

Otro tipo de déficit se diagnosticó por condiciones, por ejemplo viviendas con paredes construidas con materiales inestables como guadua, caña, etc.; hogares en los que viva más de una familia y en los que habitan cuatro o más personas por cuarto.
Soacha sigue encabezando la lista con un déficit del 10,8 por ciento, pero esta vez es superado por Ciudad Bolívar con un 14,3 por ciento.

Muy cerca a Soacha, está Gachancipá, con un 9,7 por ciento, y Funza, con un 9,5 por ciento. En las cabeceras de provincia, Villeta obtuvo un mayor índice con un 7,7 por ciento, Ubaté con un 7,3 por ciento y Girardot con un 5,9 por ciento.

Lo anterior evidencia una alerta en la gran mayoría de los municipios, ya que tanto en los municipios de la Sabana como en los de provincia, los índices habitacionales carecen de calidad.

Desigualdad entre los municipios y el área metropolitana crece

El hecho de que algunos municipios de Cundinamarca superen los índices de pobreza de las localidades de Bogotá revela que la brecha de desigualdad entre el área rural y metropolitana sigue siendo una constante.

Los índices dan cuenta de que por ejemplo la pobreza monetaria en Sibaté supera en un 8,4 por ciento a Usme, la localidad más pobre de Bogotá. A este municipio le sigue Soacha, Bojacá y Fusagasugá.

Los números continúan siendo desalentadores en las cabeceras de provincia; Medina, ubicado al suroriente del departamento, supera a Usme en un 31,5 por ciento, es casi el doble de las condiciones de pobreza. Le siguen los municipios de San Juan de Río Seco, Pacho y Gachetá.

Las cifras anteriores son apenas la muestra de la pobreza monetaria, lo más preocupante son los números que reflejan la pobreza extrema. Aunque los municipios con esta condición siguen siendo Sibaté y Medina, ambos superan a Ciudad Bolívar (localidad que presenta mayores índices de pobreza extrema) con un 6,6 por ciento y un 23,4 por ciento, respectivamente.

Otro de los resultados alarmantes es que en el 90 por ciento de los hogares, tanto en los municipios de la Sabana como en los de la cabecera del departamento, en uno o más días de la semana ningún miembro del hogar consume alguna de las tres comidas.

En la Sabana, Madrid obtuvo el mayor porcentaje con un 98,9 por ciento y Gachetá, como cabecera de provincia, alcanzó el 99,9 por ciento.

Aunque el análisis que hacen los estadistas explica que dichos resultados se deben a que “en el ambiente rural hay mayores posibilidades de autoconsumo que en las ciudades. Además, las condiciones de pobreza en un entorno urbano tienden a ser más difíciles que las de un entorno rural”, asegura el análisis.

Bogotanos migran a las afueras

Según el informe, la tendencia a que la población bogotana migre a municipios cercanos a la capital del país ha aumentado significativamente, en especial a aquellos que se encuentran al borde occidental de la ciudad.

Se descubrió que 277.262 personas nacidas en Bogotá están viviendo en alguno de los 31 municipios que fueron parte de la gran encuesta. Para hacerse una idea de esta cifra, esta cantidad de personas se acerca al número de la población de ciudades como Armenia o Popayán.

Entre los municipios que tienen más residentes de origen bogotano están Chía con un 33 por ciento, Mosquera con un 29 por ciento, Cota con un 27 por ciento, Soacha con un 26 por ciento y Funza con un 25 por ciento.

Este fenómeno no solo ocurre en dicho caso, pues también en algunos municipios quienes residen en su territorio no son oriundos de la zona. Mosquera encabeza la lista con un 71 por ciento de población que no es originaria de su sector, luego está Chía con un 64 por ciento, Cota con un 61 por ciento, Soacha con un 58 por ciento, Tocancipá con un 57 por ciento, Cajicá con un 54 por ciento, El Rosal con un 54 por ciento y Madrid con un 51 por ciento.

No obstante, la diferencia de saldos migracionales entre Soacha y Bogotá varían de manera curiosa, ya que se creería que más personas del municipio se van a vivir a la capital, pero pasa lo contrario, en el 2014 Soacha recibió 130.337 personas de la ciudad y el número de soachunos que emigraron hacia Bogotá fue de 10.021.

A pesar de que se demuestran vínculos importantes entre el área metropolitana y los municipios, está claro que entre más alejados estén, menos oriundos de Bogotá migran hacia dichas zonas, lo que “sugiere una baja capacidad de los municipios periféricos para generar infraestructura y proveer servicios que atraigan la localización de actividades productivas y por ende de población inmigrante”, explican los analistas.

Fuente: El Tiempo.com