Parece ser esta la pregunta que se realizan cada vez más cientos, o quizás miles de habitantes del municipio de Soacha, que desde el pasado 24 de enero han hecho largas y demoradas filas, a pesar del sol y las lluvias, para recibir y pagar las facturas del Impuesto Predial Unificado 2011.


La alcaldía municipal de Soacha, desde hace algunos días, entrega las facturas del Impuesto Predial Unificado, con una NO muy agradable sorpresa: la evidente alza en el impuesto que oscila entre el 40% y el 300%, con relación a lo facturado en la vigencia fiscal 2010, violando en muchos casos la Ley [[(1)]] que ordena que a nadie se le pueda cobrar más del doble de lo que pagó el año inmediatamente anterior.

Evidentemente el alza es exagerada y ha generado un justo, inmenso y total rechazo de los propietarios de bienes inmuebles; además, por qué este se realizó por encima del aumento en los ingresos de los habitantes del municipio (estratos 1, 2 y 3), que escasamente ganamos el salario mínimo, y a quienes el Gobierno Nacional nos incrementó vía decreto, un paupérrimo 4%?.

Dicho rechazo era de esperarse. Tanto la alcaldía como el Cabildo municipal sabían lo que sucedería. Los unos como los otros conocían que el gobierno nacional, a través del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), había realizado una actualización catastral desde el 2007 hasta el 2010, que terminaría por afectar negativamente las finanzas de los ciudadanos, e igualmente se había aprobado por acuerdo Municipal que el aumento en las tasas de cobro del impuesto predial no debía exceder el 40%.

Como si el aumento indiscriminado fuera poco, de manera casi burlesca por parte de la Administración municipal, en cabeza de la Dirección de Impuestos, decide imprimir en la factura la leyenda: “Con su pago contribuye para que Soacha Viva Mejor”; como si “Vivir mejor” fuera convivir, soportar y aguantar entre otros, los altos índices de inseguridad y desempleo; obras de Transmilenio con sobrecostos y abandonadas desde hace varios meses; arrodillarse ante la pretensiones del Gobierno Nacional y Distrital siendo laboratorio social del primero, y patio trasero del segundo; alojando la pobreza en el municipio a través de los Megaproyectos de Vivienda de Interés Social; aumento en la degradación del ambiente; inundaciones de barrios enteros por aguas contaminadas de las fuentes hídricas; falta de gobernabilidad; y como si fuera poco, la corrupción galopante de la clase política tradicional.

Pero no son menos graves las declaraciones dadas con el mayor cinismo a este medio, (periodismopublico.com) por parte del Doctor Arsenio Peralta, Director de Impuestos del municipio, quien afirma, que “…a las personas que han presentado reclamación se le emitirá nueva facturación, aunque en caso de que se haya cancelado el incremento, este se puede tener en cuenta como un abono para la vigencia fiscal 2012 [[(2)]]»; como si las personas, cabeza de hogar, tuvieran cara para decir: ‘hij@(s): ¡hoy no podemos comer!, pero ¡tranquilízate que ya hicimos un abono al impuesto Predial Unificado 2012’.

Frente a este grave atropello sería sensato, que por parte del Señor alcalde (D) Iván Mauricio Moreno Escobar, teniendo en cuenta la gravísima situación socio-económica por la que atraviesa el municipio, ahondada por la emergencia invernal pasada y venidera, se aplazara la aplicación del nuevo avalúo catastral, mientras no se garantice a los ciudadanos que en los cobros no existen errores e irregularidades, y que el alza que se haga, en el impuesto predial, no exceda el valor aumentado al salario mínimo legal. Si verdaderamente quiere trabajar por el municipio, ¡Su Municipio!.

De la misma manera debe surgir la iniciativa por parte del Gobierno Municipal (en su ya publicitado “Miércoles de Soluciones”), el Concejo Municipal (Coalición y Oposición) y la ciudadanía en general, para convocar, citar y realizar una audiencia pública, abierta, publicitada y transparente, a fin de explicar las razones de los cobros y escuchar a la comunidad y/o representantes, con miras de solucionar esta situación.