“Salvemos Transmilenio” es el nombre de la campaña que un grupo de ciudadanos emprendió el pasado jueves en San Mateo y que se extenderá por las 135 estaciones del sistema en Bogotá y Soacha. Los promotores piensan recolectar 100 mil firmas para exigirle a la empresa y a la administración Distrital mejor calidad del servicio.


Eliana Sandoval es la vocera de la campaña “Salvemos Transmilenio”, pero a ella la acompaña un grupo de personas que empezó a recorrer las estaciones con el fin de hablar con los usuarios y recoger el número suficiente de firmas para radicarlas posteriormente.

El primer día recogieron alrededor de mil firmas en la Estación San Mateo de Soacha y al día siguiente el ejercicio se trasladó a la calle 63 de Chapinero y a la estación calle Jiménez de Bogotá.

“Yo firmé porque considero que el servicio de Transmilenio en muy malo. A uno le venden la idea que es bueno y que rinde mucho, pero la verdad si uno hiciera cuenta todo el tiempo que se gasta en llegar a la estación, hacer fila en la caja, luego la demora para ingresar y como si fuera poco esperar que llegue el articulado, sale lo comido por lo servido, es más, muchas veces se demora uno más”, aseguró Ana Karina Mateus, usuaria del sistema y residente en Compartir Soacha.

“Apoyo lo de las firmas porque el servicio en Soacha es de lo peor. Aquí el mismo sistema y los policías permiten que entren y salgan por las puertas, que la gente se cuele, que ingresen los ladrones, que se empujen. Además para subirse al articulado hay que esperar hasta 40 minutos porque todos llegan llenos, eso es un atropello con los usuarios”, dijo Elkin Zambrano, habitante del sector del Camilo Torres de Soacha.

Hay que recordar que el 18 de diciembre del año pasado, Eliana Sandoval, la vocera de la campaña “Salvemos Transmilenio”, instauró una acción popular ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca para exigir mejor servicio en el sistema.

La petición contemplaba “un día gratis de prestación del servicio para todos los usuarios con el fin de compensar el daño y combatir la ilegalidad, cumplimiento efectivo de las normas de capacidad máxima de pasajeros al interior de los articulados y alimentadores, y filas prioritarias para personas con discapacidad, madres gestantes y menores”,