La proliferación de talleres de mecánica en una de las principales avenidas de este sector de la comuna seis ha generado inconformidad entre sus habitantes quiénes piden un mayor control a este tipo de negocios que cada vez son más frecuentes en la zona.


El nuevo año sorprende a las calles del barrio El Dorado con grandes problemas de invasión del espacio público. El incremento de talleres de mecánica sobre la carrera tercera con calle diez y seis, viene generando malestar e incomodidad entre los residentes de esta zona, debido a que las calles y aceras se han vuelto intransitables por la presencia de carros, buses y colectivos de servicio público a cualquier hora del día. Los más afectados son los peatones quienes tienen que realizar todo tipo de maromas para poder transitar en medio de estos negocios que se han instalado a lo largo de la vía.

“Yo considero que todo el mundo tiene el derecho al trabajo, pero tampoco pueden adueñarsen del espacio público y eso es falta de autoridad. En consecuencia, la calidad de vida de los habitantes se está deteriorando por la aparición cada vez más constante de estos talleres de mecánica y es un problema muy grave porque se está dañando el pavimento con el aceite que escurren los carros que a diario arreglan. De todos modos la comunidad ha recogido firmas para tratar de gestionar ante las autoridades respectivas una posible respuesta frente al caos que se vive en la zona, pero no hemos tenido respuesta frente a este problema”, explicó Pablo Emilio Parraga, presidente de la JAC del barrio El Dorado.

Sin embargo, a esto se suma el mal estado en que se encuentra esta importante vía que comunica con otros barrios y que es paso obligado para muchos habitantes de esta comuna. También los camiones de carga pesada contribuyen al deterioramiento de este tramo que ha sido invadido por numerosos talleres informales sin que exista un control que regule este tipo de actividades.

“La cantidad de motos y el ruido que hacen todo el día hacen insoportable poder vivir tranquilamente. Hace poco arreglé el andén de mi casa y ya está lleno de grasa por los talleres de mecánica. De todos modos se han radicado cartas en la alcaldía municipal, no han sido negligentes, pero cuando vienen a inspeccionar estos negocios todos los mecánicos cierran y al día siguiente abren como si nada hubiera pasado”, señaló Lucrecia González, secretaria de la JAC.

Según los vecinos, los problemas de inseguridad que se presentan es por la presencia de estos talleres; otros advierten que la policía no hace presencia en el sector.

“Ya llevamos tiempo con el problema de los mecánicos y se han recogido firmas pero desafortunadamente no ha habido solución de nada. Esto es incómodo porque uno como transeúnte tiene derecho a caminar por los andenes pero siempre están invadidos por la herramienta para arreglar los carros, y uno les dice algo y le contestan de manera grosera. Lo ideal sería que los ubicaran en un sector distinto a donde están en estos momentos para evitar de esta manera problemas de inseguridad ya que han habido atracos a las personas que diariamente pasan por esta calle”, puntualizó Maria Helena Córdoba, habitante del barrio.

La invasión del espacio público es una problemática que cada vez se va expandiendo a lo largo y ancho del municipio, generado por la falta de empleo y oportunidades para ocupar un cargo laboral con todas las prestaciones que exige la ley. Sin embargo, esto ha traído serias afectaciones en la invasión de calles y avenidas de Soacha que se ven sumergidas en el negocio de la informalidad como una opción para subsistir.