A partir de enero de 2013, la Administración Distrital espera que por las calles bogotanas empiecen a circular los primeros vehículos eléctricos de transporte público individual, que cuentan con una mayor eficiencia energética que los de combustión, cero emisiones, no generan ruido, no utilizan aceites lubricantes ni filtros.


Con el Decreto 407 de 27 de agosto de 2012, se da luz verde a la operación piloto de automotores de transporte público individual de propulsión exclusivamente eléctrica, 50 taxis eléctricos los primeros en circular por la capital de forma eléctrica.

El alcalde Mayor de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, indicó que “el proyecto piloto tiene el fin de promover y evaluar una política pública que oriente la renovación de la flota de taxis en la ciudad, y así evitar el uso de combustibles fósiles, eliminando todas las externalidades que se producen por la contaminación ambiental y de ruido que generan estos vehículos”.

Por su parte las Secretarías de Ambiente y Movilidad serán las encargadas de establecer los criterios objetivos para la asignación, mediante sorteo público, de los vehículos a las empresas habilitadas para la prestación del servicio de transporte público individual que estén interesadas en participar en la operación piloto.
La Secretaria de Movilidad, Ana Luisa Flechas, dijo que “el procedimiento para la asignación de los 50 vehículos de servicio público individual, se realizará por medio de un sorteo público, además, este proyecto permitirá evaluar beneficios ambientales y costos de operación”.

Para recorrer 250 kilómetros, un taxista tiene que pagar alrededor de $61 mil en gasolina. En cambio, si hiciera el mismo recorrido en un vehículo eléctrico sólo pagaría aproximadamente $11.800. Eso sin contar con los aportes que haría a la calidad ambiental en la ciudad: la gran ventaja de estos vehículos es que producen un 80% menos de gases efecto invernadero.

De igual manera, las Secretarías de Ambiente y Movilidad establecerán la forma de realizar el seguimiento y monitoreo al piloto, con el fin de aportar lineamientos para la formulación de una política pública de movilidad eléctrica. Esto favorece la creación y fortalecimiento de infraestructura de suministro de energía eléctrica vehicular y estaciones de carga o “electrolineras”, como primer paso a la masificación del uso de vehículos eléctricos.

“Este tipo de tecnologías también buscan reducir las emisiones de gases con efecto de invernadero, principales causantes del calentamiento global, y el consumo de combustibles fósiles”, apuntó Muhamad.

Fuente: Barriosdebogota.com