Debido a la presencia de vendedores ambulantes y habitantes de calle, este puente ubicado sobre la autopista sur viene generando molestias a los peatones y residentes que habitan este importante sector de la comuna dos.

La problemática que gira alrededor de este puente tiene que ver con los malos olores y la presencia de vendedores informales que impiden la libre movilización de los transeúntes, generando con ello situaciones de inseguridad que es aprovechada por los amigos de lo ajeno, sumado a la poca presencia de la policía en este sector.

“Esta semana fue la temporada navideña, no había casi paso en el puente porque los vendedores ofrecían moñas, tarjetas, papel regalo y diferentes productos. La otra semana será la de gafas y mercancía para vacaciones y la que viene será la de esferos, cartucheras y productos escolares. Los vendedores siempre tendrán una excusa para ubicarse en el puente y obstaculizar el paso de los peatones”, afirmó Yolanda García, habitante del municipio.

También, la presencia de habitantes de la calle pidiendo cualquier ayuda genera malestar por parte de las personas que a diario se tienen que movilizar por esta zona, teniendo que soportar los malos olores que a diario se presentan en el sector.

“La falta de solidaridad por parte de los habitantes de Soacha es evidente porque no se ve el compromiso y responsabilidad por lugar donde habitamos. El problema que más se observa en el lugar es la presencia de ladrones y expendedores de vicio, sería bueno que la policía trabajara ese aspecto tan delicado. Por otro lado los vendedores que se estacionan es ese lugar dejan muy sucio el sector y no les importa nada, solo les interesa vender y no más. También el trancón peatonal se forma por qué las personas no saben subir por la parte que corresponde, cada quién sube por la parte que le da la gana y eso genera incomodidad”, señaló Wilson Chía Medina, presidente de la JAC del barrio San Bernardino ubicado en cercanías del puente.

Sin embargo, han existido intentos por parte de la administración municipal para reubicar a los vendedores ambulantes que están alrededor del puente y que generan serias dificultades para poder caminar de manera tranquila por esta zona, pero estos no han generado los resultados esperados.

“Por la mañana los olores no se los aguanta nadie, ya que en horas de la noche la gente se orina por qué la policía no hace presencia en esas horas. Esto me ha traído problemas en mi negocio pues la gente ni se asoma para comprar ya que el olor penetra cualquier alimento y nadie viene a hacer aseo o encerrar esta parte baja que tanto nos afecta”, explicó Ana Beatriz Forero, comerciante del sector.

Más aún, los problemas de inseguridad son el pan de cada día ya que según palabras de Jairo Briseño, habitante del sector, en el día o en la noche hay problemas por los constantes robos que se presentan: “No es raro que atraquen a personas que en las horas de la noche vienen de trabajar, aprovechando la oscuridad del puente, sin importar si son mujeres o menores de edad, ya que nadie dice nada y todos se mantienen callados por miedo a que les hagan algo”, puntualizó Briseño.

“Los robos son constantes, los ladrones aprovechan la aglomeración de gente para esculcar bolsillos y bolsos de las personas”, afirmó Juan Perdomo, un transeúnte frecuente del lugar.

La comunidad clama la presencia de las autoridades correspondientes tendientes a eliminar el mal aspecto por el que está pasando este puente que tiene en una compleja situación a los residentes de este sector.