Mary Luz Prada Velásquez, la menor de 9 años que se salvó de morir sepultada el pasado lunes en la zona de Cazuca, falleció anoche en la Unidad de Cuidados lntensivos del Hospital Cardiovascular de Cundinamarca.


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José Héctor Prada, padre de la menor, aun no sale del asombro por la tragedia.

Cabe recordar que al momento del derrumbe murieron su esposa María Joaquina Velásquez y dos de sus hijos: Heydi Lucila Prada Velásquez de cuatro años, estudiante de grado cero en la Institución Educativa Buenos Aires, sede Los Robles, y su pequeño hermano de 14 meses, Jesús María Prada Velásquez.

Luz Prada Velásquez, quien cursaba grado primero en la misma Institución Educativa, se encontraba entre la vida y la muerte en el Hospital Cardiovascular de Soacha, pero anoche, sobre las 9:00 p.m perdió la batalla.

José Héctor Prada, el mismo que llegó de Mapiripán y evitar que los grupos armados lo asesinaran junto a su familia, ahora no se explica por qué la vida le arrebató a su esposa y a sus tres hijos.

Ahora la palabra la tiene el Estado, el mismo que ha permitido que miles de personas víctimas de la violencia lleguen a Soacha a ubicarse en sitios de alto riesgo con las consecuencias que estos lugares pueden ocasionar.

En la zona viven alrededor de 46.000 familias, muchas de ellas víctimas de la violencia, las mismas que son conscientes del riesgo que enfrentan por la inestabilidad del terreno y las lluvias, pero que no tienen para donde irse. Por eso insisten en continuar arriesgando sus vidas y las de sus familias.