El transporte masivo es un sistema de servicio público de pasajeros por carretera que consiste en combinar los carriles de autobuses con estaciones de buses de alta calidad y que permitan una disminución considerable en el ahorro del tiempo durante el desplazamiento para el cumplimiento de las diferentes actividades que se desarrollan en las grandes urbes, lo cual podríamos afirmar que considerablemente existe el ahorro de tiempo, esfuerzo y dinero.


Sin duda a equivocarme, afirmaba en la primera parte del título de esta columna, que indiscutiblemente es un avance significativo y una muestra de progreso para nuestro municipio; sin embargo es importante resaltar algunos inconvenientes que consigo transfiere el sistema; situación que debe ser revisada por las autoridades con la finalidad que por consiguiente se efectúe la prestación del servicio con las reglas del juego, tal como lo establece la Ley.

Uno de los problemas graves con los que se va a inaugurar el servicio es la prestación del mismo sin contar con los alimentadores, lo que realmente es un desacierto para el bolsillo de los usuarios; han pasado más de diez años y a la fecha por falta de moral pública y ejecución de los últimos Alcaldes, incluido el actual, se permite que entre en funcionamiento sin este servicio tan primordial. De una u otra manera existe responsabilidad por parte de la Empresa Transmilenio ya que en todas las rutas con las que cuenta en la capital de la república se tiene este tipo de servicio y Soacha no puede ser la excepción.

En la actualidad con el servicio multimodal de transporte con el que contamos; con un parque automotor obsoleto, conductores sin la mínima capacitación para este tipo de servicio, con un permanente fraccionamiento de rutas, con unas empresas y unos representantes legales que no les importa sino el lucro financiero y con unas autoridades que ante la luz pública se hacen las de la vista gorda, en la hora valle se observa que aún siguen prestando el servicio por mil pesos; los mismos usuarios al utilizar el sistema tendrán que pagar los quinientos pesos iniciales de un colectivo autorizado para que los deje en las estaciones y mil setecientos cincuenta pesos en el sistema, lo que duplica el valor del costo del pasaje; esto atenta contra la economía de los usuarios y aunque sin lugar a dudas el tiempo de recorrido será menor, el gasto económico será mayor y de consideración; no olvidemos que la mayoría de nuestros amigos y vecinos venden su mano de obra en la capital de la república por un escaso y miserable salario mínimo.

De igual forma en la actualidad una familia de cinco miembros paga tres pasajes y viaja con toda tranquilidad; en Transmilenio sus empleados no perdonan nada absolutamente nada; no existe la gentileza ni la bondad de “siga por la puerta de atrás o me puede llevar por lo que tengo”; realmente para emprender un viaje hay que pensarlo y revisar el presupuesto.

El cambio al que necesariamente tenemos que acoplarnos en un principio no va a ser tan fácil; claro está que en algunos casos existen usuarios que pagan dos y tres pasajes para llegar a su destino de trabajo y de servirle la ruta del sistema realmente será un alivio. Sin embargo nuevamente reitero que Transmilenio tiene la responsabilidad de los buses alimentadores y que como tal debe responder a sus usuarios en el mismo grado y medida que en Bogotá D.C.

La ciudad día tras día va creciendo considerablemente al igual crecen sus problemas y necesidades; con la inauguración de la primera fase probablemente van a ser reducidas las familias beneficiadas del sistema; los habitantes de Compartir, San Nicolás, Ciudad Latina, San Carlos, Ciudadela Sucre, Ciudad Verde, entre otros, se encuentran muy distantes de las estaciones y por obligación necesariamente tendrán que acudir al sistema de alimentación cualquiera que sea este, y eso significa inversión de tiempo, esfuerzo y dinero.

Sin embargo de tantos inconvenientes, vicisitudes y problemas que se irán presentando dentro del funcionamiento del sistema, desde esta columna auguro el mejor de los éxitos para su buen aprovechamiento de esta obra, al tiempo que invito a sus usuarios a cuidar, custodiar, vigilar y resguardar esta obra que se hizo pensando en brindarnos una mejor calidad de vida.

@galodejesus