La falta de pavimentación y legalización de barrios, agudizan la problemática de transporte público existente en lugares como Cristalina, Divino Niño I y II sector, San Martín, Altos de la Florida y circunvecinos. Adultos mayores y personas en condición de discapacidad, los más afectados.


Cotransucre y Concasur son las dos únicas empresas que prestan el servicio de transporte en el sector, los vehículos pueden tener frecuencias de una y hasta dos horas, impidiendo que los habitantes del lugar hagan uso de este servicio, por esa razón, muchas personas optan por bajar y subir a la loma en la madrugada o a altas horas de la noche, corriendo riesgos y exponiéndose a peligros y atracos.

“Para salir a trabajar nos toca bajar a pie y en la noche subir sin saber qué nos espera en el camino, el transporte que tenemos pasa cada dos horas, solo esperamos que la administración nos colabore lo más pronto con la verificación de las rutas que funcionan en la zona o nos pongan más buses que puedan transportar a las personas, ya que la subida es larga y destapada”, expresó María Martínez, habitante del barrio Cristalina.

Frente al tema, el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Cristalina, Maximiliano Pérez, expresó:

“Nosotros los presidentes del sector pasamos una carta a la oficina de transporte público de Soacha, donde manifestaron hacer un seguimiento del tiempo que se demoran las busetas en pasar, pero esa inspección no se ha hecho. La empresa Cotransucre nos ha manifestado que no traerá busetas buenas en el sector porque las vías están en muy mal estado, pedimos que nos colaboren con la pavimentación, la solicitud se ha hecho pero no hemos tenido respuesta de parte de la Dirección de Transporte”.

El no tener la vía principal pavimentada ha generado accidentes en la zona, la comunidad recuerda particularmente cuando se volcó un vehículo de gaseosas y en otra ocasión un jeep que arrolló a una niña del barrio Altos de la Florida, sin contar otros de menor impacto.

“Para subirme a una buseta me toca esperar casi tres horas, es por eso que ando en bicicleta o cojo un carrito de los que suben. Sería bueno que pusieran más transporte, aquí hay varias personas discapacitadas y adultos mayores que no pueden subir caminando, ni en bicicleta; los buses que pasan están llenos y no esperan cuando arrancan haciendo caer a la gente. Aunque uso bicicleta yo tengo una enfermedad llamada Charcot-Marie-Tooth y lo que nos ocasiona es que se van secando los nervios y los músculos, impidiendo una movilidad normal. Esta enfermedad la tiene varias personas de mi familia y la falta de transporte nos limita para ir a la clínica y luego llegar a nuestra casa, pues la fuerza se nos está desvaneciendo”, agregó Guillermo Salvador Barbosa, vecino de Cristalina.

Las personas con discapacidad y adultos mayores, no cuentan con la ayuda que necesitan para poderse movilizar por el municipio pues a muchos les toca caminar hasta la autopista y adicionalmente tomar buses colectivos que ya pasan llenos o no los recogen.