El 2 de octubre se planteaba como uno de los días más importantes para la historia reciente. El día internacional de la No Violencia (por la conmemoración del nacimiento de Mahatma Gandhi) terminó siendo una paradoja a raíz de los resultados del plebiscito que buscaban refrendar los acuerdos de paz.


El No tomó por sorpresa a la comunidad internacional que ahora voltea a mirar a Colombia con incredulidad y también con escepticismo.

Los medios de todo el mundo registraron la noticia con fotos de personas que lloraban y que demostraban que Colombia quedó mal parada, en gran medida porque el Gobierno se había comprometido a que su pacto con las Farc sería validado este año. Lo que emprendería toda una serie de reformas y sobre todo, acercamientos con mercados que se han sentido lejanos.

Mauricio Jaramillo Jassir, politólogo de la Universidad del Rosario, dijo que ahora el país se aísla del plano internacional, y se regresa a una agenda política enmarcada por la resolución del conflicto y de temas internos. «En términos de relaciones internacionales, el resultado del plebiscito es catastrófico para el país”.

La ONU, la Cepal, la OEA, el Parlamento Europeo, y demás organizaciones se habían comprometido de una u otra forma con el posconflicto en el país; sin embargo, los medios y los analistas del mundo apuntan a que la incertidumbre reinará y todas esas ayudas se congelarán e incluso, tienen el riesgo de ser archivadas.

El tan ansiado cambio de época que la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, había pronosticado en América Latina, quedó ‘en veremos’, y la construcción de la paz como gran fuerza y oportunidad de cambio estructural progresivo en el continente, necesitará de otra oportunidad en la legislación local.

Emanuelle Gra-Dipon, director del observatorio de conflicto de la Université Paris-Dauphine, señaló que la imagen de Colombia en el mundo dio un giro extraordinario con el anuncio de los diálogos, y por eso la UE decidió destinar más de US$500 millones para el posconflicto.

“Esperamos que el proceso no se caiga con el plebiscito”, dijo el académico, quien con sus palabras reúne el pensamiento de la mayoría de empresarios, políticos y académicos que desde el principio le dieron su apoyo al proceso de paz con las Farc, y quienes ahora se preguntan si el anuncio de Juan Manuel Santos, de que se terminaba un conflicto en el mundo, quedó solo como una intención.

Fuente: Larepublica.com